El precio del alquiler continúa su tendencia bajista y se sitúa en 6,27 euros por metro cuadrado en la provincia

La capital cuenta con un nivel más elevado que alcanza los 6,72 euros, aunque por debajo de la media nacional de 7,32 euros y por encima de la regional de 5,98.

El precio del alquiler de vivienda en Españas continúa con su tendencia bajista y ya acumula un descenso del 27,7% desde el inicio de la crisis, y la provincia de Salamanca no es ajena a esta situación, porque en 2012 vio reducido este nivel en un 2,7% hasta los 6,27 euros por metro cuadrado, mientras que en la capital, este índice se incrementa hasta los 6,72 euros.

 

Estas cifras indican un nivel inferior al de la media nacional, situada en 7,32 euros por metro cuadrado, pero por encima de la regional de 5,98 euros, según los datos ofrecidos por el portal de Fotocasa.

 

La provincia más cara para vivir de alquiler es Vizcaya con 10,42 euros por metro cuadrado y la más barata es Ourense con 4,58 euros, ocupando Salamanca el puesto 19 en el cómputo global de España, y la segunda plaza de la región solo por detrás de Burgos.

Así, los motivos para que los precios del alquiler continúen su bajada o, en el peor de los casos, se mantengan estables son variados y se refieren a la dificultad de muchos propietarios para vender sus inmuebles, el descenso de las rentas de los españoles y de su capacidad adquisitiva y una realidad social que dicta unos precios razonables a los arrendatarios que quieren alquilar su vivienda.

 

Por ello, son muchos los que buscan diferentes fórmulas para negociar un alquiler acorde a sus posibilidades económicas. Así, ¿sabe cómo ser un buen negociador? Fotocasa da alguna de las claves:

  • Conocer al detalle el contrato. Antes de sentarse con el casero para pedir una rebaja del alquiler, es preciso conocer bien el contrato que se ha firmado. Hay que saber si permite  negociar una rebaja del precio o no y los derechos y obligaciones que se tienen.
  • Saber el precio medio del alquiler de tu zona. También es muy importante conocer el precio medio del alquiler de la zona donde está situada la vivienda y compararlo con la renta que se está pagando. Para ello se pueden utilizar los estudios de precio disponibles, como el de fotocasa.es.
  • Hacerse valer como inquilino. Hay que jugar la baza del buen inquilino y recordarle al casero que siempre se ha pagado la mensualidad a tiempo, que el piso se cuida y conserva en buenas condiciones y que tener un buen inquilino es muy importante.
  • Conoce la demanda de la zona. Hay zonas donde los pisos en alquiler no duran prácticamente nada en el mercado, mientras en otras áreas cuesta más arrendar una vivienda. Si se sabe que hay poca demanda en la zona donde se reside, se puede utilizar como argumento a favor de una rebaja, pues el casero tiene presente que le costará más encontrar nuevos inquilinos.
  • Tener siempre un as en la manga. Esto significa que hay que saber el precio de otros inmuebles de las mismas características que el nuestro. Si es más bajo, le podremos decir al arrendador que nos haga una rebaja en consonancia a la diferencia de precios que hemos detectado.
  • Hay que ser flexible. Como inquilinos también tenemos que ser un poco flexibles si realmente nos gusta el piso que alquilamos, pues una negociación es un tira y afloja. Si el casero no quiere bajar la renta mensual, se le pueden proponer otras opciones, como que pague él parte del recibo de algunos suministros, o que nos ofrezca nuevos electrodomésticos más eficientes.