El precio de los cereales sigue en buen nivel pero no alcanza el de 2007

Salvo la avena y el centeno, el resto de cereales supera los 200 euros por toneladas

La carrera de los cereales sigue al alza porque la media de su precio no baja de los 200 euros por tonelada, el valor mĂĄs elevado desde el aĂąo 2007 cuando ĂŠstos se dispararon hasta cifras muy elevadas.

De este modo, el trigo panificable cotiza a 211 euros por los 206 del trigo para pienso, 204 euros por tonelada de la cebada y los 247 del maĂ­z, muy lejos de entre los 155 y 190 de los aĂąos 2008, 2009 y 2010 cuando el valor de la materia prima distaba mucho de la rentabilidad para el agricultor debido al valor de los costes de producciĂłn.

No obstante, y por raro que pueda parecer, el aĂąo 2007 fue algo extraordinario debido al nivel tan alto del cereal que oscilaba entre los 205 euros por tonelada de la cebada hasta los 241 euros del trigo panificable que hizo que los agricultores consiguiesen la rentabilidad necesaria para poder trabajar en esta explotaciĂłn.

Pero este mercado es muy cambiante y con dientes de sierra por lo que de una semana para otra la situaciĂłn puede dar un giro importante aunque es cierto que desde inicios de aĂąo, el valor de los cereales se ha estabilizado en niveles altos incluso en el inicio de la cosecha.

Desventajas
Pero este valor de los cereales conlleva aspectos negativos para el ganadero por el nivel del pienso, que actualmente supera los 0,30 euros por kilogramo y lastra las opciones de desarrollo de los profesionales. TambiĂŠn repercute en el inicio de la sementera en el precio del abono, que pese a no tener una relaciĂłn directa como en el pienso, los fabricantes deciden que como vale el cereal tambiĂŠn debe hacerlo el abono, que tambiĂŠn supera los 0,30 euros por kilogramo y marcarĂĄ las labores de siembra en la provincia de Salamanca.

Por Ăşltimo, tambiĂŠn perjudica de una manera mĂĄs o menos directa a los productores de remolacha que ven cĂłmo, a la crisis del sector, se suma que es mĂĄs rentable en la actualidad sembrar cereales que remolacha por las malas perspectivas de futuro de los remolacheros.