El precio al alza del cereal y a la baja el del ibérico hunde a los ganaderos

Los profesionales optan por matar madres y ‘atostonar’ los animales para perder el menor dinero posible
Agricultura y ganadería se han convertido en negocios opuestos porque lo que a uno le favorece al otro le perjudica, aunque ése no es el problema principal, sino los elevados costes de producción y el valor de la materia prima, lejos de ser rentable. Por ello, el valor al alza de los cereales perjudica, y mucho, a los ganaderos de porcino, situación que se agrava con la cotización a la baja de los cerdos de pienso en las últimas semanas.

Ante esta situación, los ganaderos, cansados de perder dinero, han optado por matar las cerdas madres poco a poco para consumo propio o para surtir a particulares a la vez que eligen ‘atostonar’ los animales, es decir, intentar perder el menor dinero posible para cebar a los ejemplares produciendo tostones, “para por lo menos quedarnos como estamos. El ganadero de porcino va por muy mal camino, situación que se transmite también al industrial que vende los jamones y cualquier producto a mitad de precio, y así, los cerdos no pueden valer dinero”, señala Celestino Martín, ganadero de ibérico de la provincia.

Además, otro inconveniente con el que se encuentran los ganaderos es el poder que están consiguiendo las multinacionales; un claro ejemplo es la oferta de 6.000 madres de una gran empresa a ganaderos de Salamanca, “hecho que supondría la ruina para los ganaderos porque ya no haríamos falta y sobraríamos porque introducir esa cantidad de madres sería desastroso para el sector”, apunta Martín.

La montanera, bajo mínimos
Por otro lado, y con unas perspectivas similares se presenta la campaña de montanera que dará inicio en unas semanas, aunque la Ley marca su inicio el 15 de diciembre y su final el 15 de abril. No obstante, las previsiones apuntan hacia un gran descenso de los animales debido a la escasez de bellota por las inexistentes lluvias del verano y porque producir ya no es rentable.

Además, según varios ganaderos e industriales consultados por este diario, el inicio de la cotización de la bellota, el próximo 30 de noviembre con motivo de la celebración de la Feria de San Andrés, será a un precio menor que en la campaña pasada, que ya fue entre 1,85 y 2,05 euros por kilo.

Por tanto, el sector se ha instalado en el desánimo y el la apatía porque ve que su negocio no es rentable y no le ofrece la opción de ganar dinero para una crisis que llevan ya soportando, con mayor o menor incidencia, desde el año 2008.