El PP se vale de la abstención de Ciudadanos y blinda a Mañueco para que siga cobrando de las Cortes

El alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, el de León, Antonio Silván, y el procurador del PP Sanz Vitorio, que defendió el voto en contra.

Ciudadanos permite que el PP rechace una proposición para que el alcalde de Salamanca deje de ser, al tiempo, procurador: mantendrá por ahora sus 25.000 euros/año de Valladolid.

El PP, con la aquiescencia de Ciudadanos, ha conseguido que el alcalde de Salamanca, Alfonso Fernández Mañueco, pueda seguir cobrando de las Cortes de Castilla y León mientras tiene contrato por dedicación exclusiva en el Ayuntamiento de Salamanca. Una duplicidad de cargos que le reporta unos 90.000 euros/año y que está en entredicho porque se han iniciado los trámites para prohibir que los alcaldes de ciudades de más de 20.000 habitantes puedan ser a la vez procuradores en el hemiciclo regional.

 

Sin embargo, el alcalde todavía podrá beneficiarse de ese doble ingreso que supone cobrar en régimen de dedicación exclusiva del Ayuntamiento de Salamanca y por asistencia a plenos y comisiones en las Cortes. Según los últimos datos que Fernández Mañueco se vio obligado a ofrecer en pleno, durante 2014 cobró unos 25.331,92 euros netos de Cortes por asistencia a plenos y otros órganos; y también en 2014 (último dato completo disponible) percibió un total de 64.714,19 euros del Ayuntamiento.

 

Lo incomprensible es que Ciudadanos no sólo está de acuerdo con la medida en sí, sino que durante el debate pidió que en lugar de aplicarse en el plazo de un mes, como quería el PSOE, se hiciera en tres meses. Su portavoz, Luis Fuentes,  argumenta que ambos cargos deben ejercrrse en dedicación exclusiva y rechazó la duplicidad o que no se ejerza a tiempo completo. Pero al abstenerse propicia que se rechace la proposición y permita que tanto el alcalde de Salamanca como el de León, Antonio Silván, los dos afectados por la medida, sigan como están, partiendo el tiempo entre sus ayuntamientos y las Cortes.

 

 

MUNICIPIOS DE MÁS DE 20.000 HABITANTES

 

La propuesta partía del PSOE, que pretendía que Mañueco y Silván dejaran de ser procuradores y alcaldes al tiempo ya mismo, en el plazo de un mes. Se pedía un proyecto de ley en el que se recoja la incompatibilidad a ostentar la condición de alcalde o concejal con dedicación exclusiva de un municipio de más de 20.000 habitantes y procurador. Esta es una de las medidas de un acuerdo previo que existe para cambiar la normativa y que no se puedan producir estas compatibilidades, por lo que el PSOE no entiende por qué no se puede aplicar ya y hay que esperar a la próxima legislatura. 

 

En el caso de Salamanca, eso supone que Fernández Mañueco renuncie al escaño en Valladolid, ya que por reglamento tiene que ejercer la alcaldía en dedicación exclusiva. Ciudadanos pidió introducir el cambio para que el plazo fuera de tres meses en lugar de sólo uno, y parecía dispuesto a apoyar la proposición. Podemos pidió introducir la limitación de mandatos a ocho años del presidente y consejeros y la publicación de las agendas de los miembros del Ejecutivo, algo que se acordó.

 

 

TODOS A FAVOR, MENOS EL PP

 

Sin embargo, y aunque inicialmente parecía dispuesto a asumir la medida, el PP se agarró a esta modificación de Podemos para desmarcarse. Y alegó también que Mañueco y Silván habían sido elegidos por los votantes, contraponiendo su situación con la de procuradores socialistas que “están placidamente acomodados en sus escaños” después de perder elecciones en sus municipios, aunque hayan sido elegidos por los ciudadanos igualmente.

 

A la hora de la votación, el PP votó en contra y sumó 47 sufragios. Ciudadanos decidió abstenerse siguiendo el argumento de los populares, que la iniciativa aceptada a Podemos había variado la proposición sustancialmente, pese a que defienden la incompatibilidad y se aceptó el plazo de tres meses. Esta decisión hizo inútil el voto a favor de PSOE, Podemos, IU y UPL, que sumaban 42 escaños, con las cinco abstenciones de Ciudadanos en tierra de nadie.