El PP recomienda que se coma pan “cuando no hay para comer pollo”

Presupuestos Provinciales 2011. Tras un extenso debate en el que los dos grupos no se pusieron de acuerdo, el equipo de Gobierno de la Diputación aprobó en solitario las cuentas para el próximo ejercicio
E.BERMEJO
El equipo de Gobierno de la Diputación de Salamanca aprobó ayer en solitario los Presupuestos para el próximo ejercicio. Finalmente, el espíritu navideño que aleteó sobre los diputados durante toda la sesión plenaria no se materializó y las cuentas para el próximo año salieron adelante, pero con el voto en contra del Grupo Socialista. Unas cuentas que ascienden a 102,8 millones de euros, seis millones menos que el año pasado.

El portavoz socialista Toribio Plaza propuso de nuevo, como ya lo hiciera el día antes a los medios de comunicación, el reparto de cuatro millones de euros entre los municipios salmantinos a cargo del remanente líquido de Tesorería una vez liquidadas las cuentas de 2010.

Antes de llegar a esa proposición, Plaza realizó un exhaustivo repaso a las cifras y aseguró que el Presupuesto “es un documento mal elaborado que no se ajusta a la realidad de la provincia”. Lo tildó, además, de “caducado, fracasado y falto de precisión” y precisó que derrocha “en cosas prescindibles y no ofrece medidas contra la crisis”, además de tacharlo de “antisocial”. No contento con esta definición presupuestaria, subrayó que el Presupuesto “lo presenta un equipo que carece de liderazgo” y dedicó un párrafo más largo a la presidenta de la Diputación, Isabel Jiménez: “Soledad política y prepotencia son las señas de identidad que su proyecto representa, señora presidenta”.

Después de asegurar que se trata de un Presupuesto “no responsable” y que los problemas de la Diputación no son los de los salmantinos”, Plaza reiteró su propuesta de repartir cuatro millones entre los pueblos de la provincia ante el equipo de Gobierno, al que se permitió recordar “la pésima gestión” realizada, así como los recortes aplicados sobre algunas materias, entre ellas, el mantenimiento de centros municipales, “que se ha recortado en 80.000 euros, pero sin embargo se otorga una partida de 120.000 a Ciudad Rodrigo, que creemos que es para un centro municipal. Usted prioriza para quedar bien con su jefe político, señora presidenta”, arguyó.

Habla el equipo de Gobierno
Por su parte, el vicepresidente segundo y diputado de Economía, Avelino Pérez, tampoco se mordió la lengua. “Nos habría gustado hacerlo mejor, pero no hemos podido por culpa del señor Zapatero”.

Tras acusar a Plaza de teórico y demagogo, señaló que los Presupuestos se han ajustado “todo lo que podemos y más, porque no nos llega” y le recordó que no hay dinero, que en tres años la Diputación ha perdido 22 millones de euros. “Cada vez que el Gobierno nos manda algo por escrito, nos engaña, nos dice una cosa y luego tenemos que devolverle dinero. Del Presupuesto del año próximo tendremos que devolver seis millones”, afirmó.

Acto seguido, y tras recordar que la Junta “sí aporta dinero para gasto corriente”, Avelino Pérez hizo un repaso de lo que denominó “ las medidas sociales de Rodríguez Zapatero”, y aludió a tres de las más significativas y conocidas por los ciudadanos: la bajada de sueldos, la congelación de las pensiones y el paro.

Así, con el Gobierno central y la Junta de Castilla y León en los papeles de poli malo y poli bueno, Pérez resumió la situación en una sola frase:“Cuando no hay para comer pollo, comemos pan”.

Con respecto a la propuesta socialista para repartir dinero entre los pueblos, el diputado de Economía pidió al Gobierno “que nos perdone la deuda que tenemos con él, y así podremos ayudar a los Ayuntamientos como usted nos pide”.