El PP presenta una moción de censura con el ex edil del PSOE

Documento. Firmado ayer por los ediles del PP y el concejal del grupo de no adscritos, desbancará el 15 a Caballero.
Miguel Corral

La Ribera ni perdona ni olvida, pues aunque ésta no sea la intención de sus promotores, ésa es una de las cuestiones que se traduce de la moción de censura que a primera hora de la mañana de ayer presentaban los tres ediles del PP, grupo en la oposición, y el ex edil del PSOE, que hace unos meses se apartaba del partido con el que concurrió y ganó las elecciones municipales en 2007.

Para muchos la decisión adoptada ayer por los cuatro concejales, que conforman la mayoría absoluta en la Corporación, no es más que la devolución de la moneda que el actual alcalde dejaba en manos de los populares a mediados de 2002 cuando decidió abandonar sus filas y presentar una moción en conjunto con los socialistas que le catapultaron hacia la Alcaldía, un cargo que sería refrendado posteriormente por los electores en dos comicios más, aunque el primero de ellos no exento de polémica.

Así es que, como el Uces en el Pozo de los Humos, las aguas bajan de nuevo turbulentas y revueltas por el término de Pereña de la Ribera, unas tierras tan calientes que no necesitan yesca ni paja para echar fuego.

Los concejales del PP y el tránsfuga socialista no quieren ni pensar que tras tres años de tranquilidad, las cosas en su pueblo se pondrán al rojo, algo que será inevitable, más si cabe, a poco más de un año vista de unas elecciones.

Como en tantos otros casos, recurren al argumento “por bien del pueblo”, sin que ello signifique que no tengan razón, pero no hay más que acudir al refranero para recordar que lo que natura no da, Salamanca no presta, y eso es precisamente lo que de nuevo se repite en Pereña de la Ribera ocho años más tarde, pues el respaldo del pueblo únicamente es válido mediante su voto en las urnas, el resto serán siempre conjeturas.

Después que el pasado 25 de octubre el ex edil del PSOE, Olegario Vicente, decidiese abandonar este grupo para pasar como no adscrito, el alcalde, José Luis Rodríguez Caballero, intuía que la moción de censura sería cuestión de tiempo, por lo que no le ha caído por sorpresa, “lo veía venir, sabía que la iba a armar, aunque su decisión es una de las vías para defender sus facultades de concejales”.

Tras este nuevo paso, ahora con los ediles del PP, el todavía alcalde sentencia que “me han adelantado el retiro, porque pensaba abandonar la Alcaldía al final de la legislatura, en poco más de 12 meses”. Sobre los motivos que en su opinión han llevado a Vicente a tomar esta decisión, Caballero asegura que “siempre ha aludido a discrepancias con la gestión del Ayuntamiento pero nunca las ha fundamentado”.

Por otro lado, el que se propone como alcalde, el que fuera cabeza de lista del PP en 2007, José Ortigosa, prefiere ser cauto y asegura que “son muchas cosas las que hacen adoptar esta decisión, una cuestión sólo no es suficiente, la gestión del cámping y de la residencia están ahí, pero hay otras cosas que no se ven”.
“No ha sido un calentón”
Según Ortigosa, la decisión de los cuatro concejales “no ha sido sopesada desde hace tiempo, no ha sido un calentón ni nada fortuito”, pues a nadie se le escapa que a 12 meses de unas elecciones, algo más se esconde detrás. “Tenemos idea de continuidad, y sabemos que no podremos estar bajo las siglas del Partido Popular, pero aún quedan 14 meses”, concluye. Así las cosas, todo queda sentenciado para el pleno en el que se votará esta moción y que será el día 15 a las 12.00 horas.