El PP acusa a Artur Mas de ser el "hombre de paja" de un Gobierno controlado por ERC

Enric Millo, PP
Avisa a CiU de que el pacto con los republicanos le desgastará como le pasó al PSC


BARCELONA, 18 (EUROPA PRESS)

El portavoz del PP catalán en el Parlamento, Enric Millo, acusa al presidente de la Generalitat en funciones, Artur Mas, de ser el "hombre de paja" en un futuro Gobierno que, según ha dicho, estará controlado desde la sombra por ERC.

En rueda de prensa este miércoles para valorar el acuerdo de gobernabilidad sellado por CiU y ERC ha vaticinado que Mas "será quien ponga la cara por un gobierno dirigido desde detrás por los republicanos".

El dirigente popular ha sostenido que con el pacto con los independentistas CiU repite el "error" que cometió el PSC cuando constituyó el tripartito, y ha vaticinado que esta fórmula de gobierno desgastará a la federación y le perjudicará electoralmente como le pasó a los socialistas catalanes.

Millo ha asegurado que el acuerdo entre nacionalistas y republicanos para celebrar la consulta de autodeterminación en 2014 supone "poner fecha de caducidad" a la legislatura, y ha censurado que lleven a Cataluña por el camino de la ruptura.

El portavoz del PP en el Parlamento catalán ha sostenido que la "alianza de intereses partidistas" de CiU y ERC le saldrá muy cara a los catalanes, que sufrirán subidas de impuestos para financiar gastos arbitrarios destinados a, según ha augurado, caprichos independentistas.

El dirigente popular ha insistido en que un gobierno de CiU apoyado por ERC perjudicará la salida de la crisis porque estará instalado en "el enredo permanente" y la confrontación con el Estado en su camino hacia la independencia.

MENSAJE A DURAN

Por ello, ha pedido al líder de CiU en el Congreso y líder de UDC, Josep Antoni Duran, que dé instrucciones a los diputados democristianos del Parlament para "que paren esta pesadilla" y se opongan al pacto entre CiU y ERC.

Preguntado sobre el nuevo impuesto sobre depósitos bancarios impulsado el martes por el Gobierno en funciones, Millo ha considerado que la medida denota "una cierta mala fe" y la ha enmarcado en la estrategia de crispación y confrontación con el Gobierno que, a su juicio, seguirá el nuevo Ejecutivo catalán.