El plan de prejubilaciones de la Caja alcanza el 98% de demanda

El deseo confeso del director general y máximo ejecutivo de la Caja, Lucas Hernández, es poner a punto la maquinaria el 1 de enero, y para ello es preciso engranar las piezas reordenando la red de oficinas y la nómina de empleados de la principal entidad financiera de la región y una de las diez con más potencial del país.
Alejandro R. L.

El proceso comenzó el verano pasado para cerrar paulatinamente 253 sucursales (entre Caja Duero y Caja España) y hasta el mes de diciembre está prevista la reubicación de 177, a las que hay que descontar ya 16, mientras que a lo largo de este mes se sumarán otras 80.

En el listado de inminentes o recientes clausuras en la capital y provincia aparecen nueve sucursales de Caja España y sólo una de Caja Duero. De esta manera, los servicios de las oficinas de Caja España en la calle Bordadores, en Federico Anaya, en Comuneros y en la calle Zamora se integrarán en las más cercanas de Caja Duero.

Mientras, las cuatro señaladas en la provincia (Béjar, Ciudad Rodrigo, Ledesma y Vitigudino) corresponden a Caja España, al igual que la seleccionada en el municipio del alfoz Santa Marta de Tormes.

Los traslados se realizarán desde el próximo martes, 9 de noviembre, hasta el 30 del mismo mes, salvo aquellos que ya han cumplido con el trámite de la mudanza, como los casos de la sucursal de Caja España de la calle Bordadores, que el primer día operativo en la oficina de destino (paseo Carmelitas) fue el 3 de noviembre, el mismo plazo que cumplió la sucursal de la misma red de Federico Anaya (atiende en la ubicada en la misma vía, pero con el logo de Caja Duero), o la de Caja España en Béjar, que materializó la mudanza al día siguiente, 4 de noviembre, a la que mantiene abierta Caja Duero en el municipio textil.

De esta manera, seis sucursales de Caja España en la capital y provincia y una de Caja Duero dejarán de prestar servicio al cliente a lo largo del mes para mantener la actividad en la más próxima de la entidad con la que se ha fusionado.

Respecto al ajuste de la plantilla, el número de empleados que se han acogido al plan voluntario de prejubilaciones ofrecido por la entidad asciende a 811 trabajadores, lo que representa el 98% de los empleados potencialmente beneficiarios de esta medida (829), con lo cual sólo 18 han renunciado a la oferta.

En pleno proceso de reorganización interna, la entidad ya ha definido el organigrama directivo con el el nuevo presidente de la Caja, Evaristo del Canto, al frente, aunque el puesto carece de funciones ejecutivas. La declaración de intenciones del candidato de consenso de Juan Vicente Herrera y Óscar López quedó patente tras la toma de posesión en León, al apostar por una entidad “eficiente y competitiva” con le pretensión de que tenga viabilidad “sola”, en contraste con el horizonte que visiona el director general, Lucas Hernández, al atisbar más fusiones en el medio plazo. Además, Del Canto explicó que su principal reto en la presidencia es crear “confianza, credibilidad e ilusión en nuestras gentes y nuestros clientes”. Entre todos ellos entiende que se forma un grupo que “tienen su viabilidad” y al que se pretende dar “energía desde el primer momento” para conseguir “toda la solvencia necesaria” que permita que la nueva entidad de crédito “se consolide, se potencie” y, mediante sus instrumentos financieros y sus productos, ser “competitivos” y estar “a la altura de las circunstancias”.