El pistacho aterriza en Salamanca para ser… ¿el futuro del campo?

Asaja contará con el apoyo de la Diputación para la elaboración de un estudio de viabilidad con el fin de conocer qué zonas de la provincia son más propicias para plantar este cultivo.

El pistacho aterriza en Salamanca, o al menos ésa es la intención del presidente provincial de Asaja, Luis Ángel Cabezas, quien ha proyectado una iniciativa para comenzar la explotación de este cultivo en la provincia, aunque previamente ha demandado financiación a la Diputación para un estudio de viabilidad que dictamine cuáles son las zonas más propicias para su plantación.

 

“Considero que se trata de una buena idea porque además de ser un cultivo rentable, España es totalmente deficitaria de este producto porque su producción es mínima en relación a lo que se consume”, destaca Cabezas, quien apunta que sin realizar el estudio de viabilidad, a priori, una de las zonas de la provincia más idóneas es “Las Arribes”.

 

La financiación de este proyecto correrá a cargo de la Diputación por un coste total de 25.000 euros, mediante el que se analizarán parámetros y condiciones climáticas en zonas de la provincia para conocer las que mejor se adecúan al crecimiento de la planta y su posterior desarrollo. De este modo, se realizarán pruebas experimentales durante un periodo de entre 4 y 6 años, donde se estudiará la evolución de las producciones y del comportamiento de la planta así como la polinización de la flor.

 

“Estamos convencidos de que Salamanca tiene hueco para este tipo de cultivos y que puede ser además muy rentable para el agricultor. No obstante, sabemos que no es un proyecto de hoy para mañana y que llevará unos años estudiar todos los parámetros pero consideramos que este tipo de iniciativas son positivas”, destaca Cabezas y no "hay ningún beneficio para Asaja, es para la provincia", argumenta.

 

CARACTERÍSTICAS DEL PISTACHO

 

El pistacho es un cultivo que vive en los extremos ya que el frío y las heladas de los meses de invierno no le perjudican y aguanta el calor sofocante a la perfección, siendo éstas dos condiciones climáticas que Salamanca cumple a la perfección y más en concreto la zona de Las Arribes.

 

No en vano, la Diputación también se plantea realizar pruebas de este tipo en la finca de Castro Enríquez para estudiar su comportamiento en la serie de pruebas que se ejecutarán en dicho estudio.

 

Para conocer más en profundidad en qué consistirá el análisis, el ingeniero forestal encargado de elaborar el mismo, José Manuel Alonso, ha indicado que se deben medir “además de aspectos meteorológicos, otros relativos al suelo y el fin último es seleccionar dos zonas de la provincia para iniciar las plantaciones y el proyecto”, señala.

 

“Se trata de un cultivo similar a la almendra pero que no necesita tantos cuidados y su rentabilidad es mucho mayor para los productores que pueden conseguir entre 3.000 y 4.000 euros por hectárea porque cuenta con un precio elevado en el ámbito nacional por su escasez”, añade.

Además, el pistacho, después de unos años llega hasta los 1.000 kilogramos por hectárea y a partir de ese momento continúa su progresión para aumentar esa cantidad, lo que repercute en la rentabilidad para el agricultor.

 

UN AGRICULTOR DE TORO ‘ARRASA’ CON EL PISTACHO

 

Uno de los vivos ejemplos del éxito de este pistacho es Félix Talegón, agricultor de la localidad zamorana de Toro, en concreto de Tagarabuena, quien fue el pionero en este tipo de producción en la Comunidad y recomienda este producto, aún por descubrir.

 

“Todo comenzó a raíz de un artículo que leí en una revista de maquinaria y me lancé a la aventura poco a poco y hasta ahora, que todo me ha salido bastante bien. Hace diez años que siembro pistacho y ahora cuento con nueve hectáreas. Es muy similar a la almendra pero cuenta con muchos menos cuidados y apenas se utilizan fertilizantes porque no hay enfermedades”, afirma.

 

La producción con la que cuenta este agricultor zamorano es de 1.000 kilogramos por hectárea en secano “pero el objetivo ahora es comenzar con el regadío para conseguir mayores rendimientos. Fíjate que los americanos consiguen entre 5.000 y 6.000 kilos a 5 o 6 dólares”, destaca Talegón.

 

La inversión para iniciarse en este cultivo no es muy elevada y se logran unos beneficios de entre 3.000 y 4.000 euros por hectárea e incluso, en el mejor de los casos, el agricultor puede recibir hasta siete euros por kilo, con un mínimo de cinco.

 

Sin duda, se trata de un producto por descubrir en Salamanca, castilla y León y España ya que tan solo se producen entre 400 y 700 toneladas cuando el consumo es de miles de toneladas, siendo “nuestro país el único que no explota este cultivo porque la Unión Europea también es deficitaria por lo que hay mucho mercado. El agricultor, por el momento no se anima, ya que el 95% de los que siembran este producto no tienen en esta actividad su dedicación profesional”, destaca Félix Talegón.

 

Por tanto, a partir del cuarto o quinto año ya se puede comenzar a recoger una buena cosecha de un cultivo que es virgen en Salamanca y casi en Castilla y León y España y quién sabe si puede convertirse en el futuro del campo en la provincia. Motivos para el optimismo hay, desde luego… el sabor americano llega a tierras charras.