El PGOU emplaza el nuevo cementerio al sur de la autovía

El Plan General de Ordenación Urbana, PGOU, de Santa Marta de Tormes que, en la actualidad, está a punto de ser aprobado en pleno de forma inicial y a falta de las últimas correcciones en Valladolid del Informe de Sostenibilidad Ambiental, ISA, que fue remitido por el Ayuntamiento de la localidad transtormesina hace unos meses, contempla la construcción de un nuevo cementerio en una zona situada al sur de la autovía y clasificada como suelo rústico de entorno urbano.
E. Bermejo

La zona está próxima a un enclave de suelo rústico de protección cultural, que es el yacimiento arqueológico de Valdelagua y un radiofaro militar.
Éste es el lugar donde probablemente se ubicará la nueva necrópolis, así como la ronda exterior sur de Salamanca y el nudo de conexión de ésta con la carretera de Alba de Tormes.

Por lo que se refiere a la convivencia entre el cementerio actual y el que se construirá en el futuro, la Ley estipula que este tipo de superficies no puede moverse hasta que no hayan transcurrido diez años desde el último enterramiento, por lo que urge adjudicar uno nuevo para que se puedan cumplir esos diez años en el viejo camposanto que está situado en pleno centro neurálgico del municipio.

El nuevo, tal y como contempla el documento urbanístico, contará con una ubicación bien diferente y estará rodeado de vegetación. Este documento prevé dos grandes bulevares para la localidad, dos grandes ejes viarios en sentido este-oeste y norte-sur, que articularán los nuevos crecimientos de la zona oriental de Santa Marta de Tormes. En concreto, será en el bulevar norte-sur donde se situará el nuevo cementerio, que conectará con el acceso previsto para la carretera de Nuevo Naharros.

Por lo que se refiere a sus características, el PGOU establece que deberá cumplirse el Decreto 16/2005 de 10 de febrero, por el que se regula la Policía Sanitaria Mortuoria en la Comunidad de Castilla y León, que establece una distancia mínima a suelos urbanos y urbanizables de cien metros, con independencia en la clase de suelo en que se ubique.

Asimismo, cualquier instalación aneja al centro, de uso sanitario o religioso, deberá ser exclusiva para la actividad referida y se prohibirá su utilización para otros fines.

El Plan de Urbanismo señala, por otra parte, que las obras y urbanización necesarias para el funcionamiento de la necrópolis, deberán mantener una completa independencia de las de su entorno inmediato.