El paseo más solidario de los veteranos de la carretera

Una treintena de vehículos clásicos participan en la segunda operación litro del Museo de Historia de la Automoción para el comedor de los pobres. 

El cielo despejado y la buena temperatura hacían de este domingo el día ideal para que los aficionados a los clásicos pusieran rumbo a cualquier localidad de la provincia para disfrutar del rodar de los MG, Mercedes, Cadillac, Lancia o Ford que muchos aficionados charros atesoran en sus garajes. Pero no, porque este domingo era el día para lucirlos por una buena causa, la del Comedor de los Pobres. Por eso, una treintena de clásicos se han dado cita en la II Operación Litro auspiciada por el Museo de Historia de la Automoción, un paseo muy solidario en el que han recorrido la ciudad para recoger los donativos en forma de leche o aceite.

 

Los participantes se han concentrado a las 12.00 horas en el aparcamiento frente al hipermercado Carrefour. Poco a poco han ido llegando los vehículos, una caravana de lo más variopinta. Encabezados por las Sanglas con sidecar y con un Ford A como el más veterano, han ocupado el parking Mercedes SL de varias épocas, un espectacular Panther, una Volkswagen T2 (la icónica furgoneta campestre y 'hippie'), un Jeep Militar, dos MG B (en uno de ellos venían los representantes del Museo), numerosos Seat 600 de varios colores, un bonito Lancia Fulvia, Volkswagen Golf, un Seat 124 con colores de rallye, un Porsche 928 y una importante representación de los siempre espectaculares coches americanos, como un Ford Mustang, un Gran Torino, un Cadillac Seville o un Chevrolet Corvette. Todos han hecho las delicias de un buen número de aficionados, especialmente de los niños, que como es costumbre 'se los han pedido todos'.

 

Con todos listos, la organización ha dado la salida al periplo que les ha llevado por las calles de la ciudad para recoger los donativos en el Corte Inglés, el centro comercial del paseo de la Estación, el final de Gran Vía y el Museo de Historia de la Automoción, destino final y en el que se ha reunido todo lo recogido. Una buena mánera de dedicar el domigo a disfrutar de los clásicos y hacer también algo por los más desfavorecidos.