El parque de los Jesuitas: ¿reforma o dejadez?

El estanque del parque de los Jesuitas, hace unos días, en una de sus jornadas de limpieza.
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El gasto de 600.000 euros para un lavado de cara llega cuando el histórico parque atraviesa por uno de sus momentos más bajos. Fuentes que no funcionan, un estanque de dudosa salubridad y el un mantenimiento general muy básico lo demuestran.

El Ayuntamiento de Salamanca ha dado luz verde este miércoles a un paquete de actuaciones para arreglar cuatro parques de la capital. Dos de las actuaciones, las que afectan al parque de los Jesuítas y a la plaza de Colón, habían sido oportunamente anunciadas por el equipo de Gobierno a través de los medios adecuados y en los plazos pertinentes de cara a la última cita electoral. Sin embargo, y a tenor del tipo de obras que se contemplan, los proyectos no son tanto actuaciones novedosas como la necesidad de llevar a cabo ahora un mantenimiento escatimado durante años.

 

Así se pone de manifiesto en el parque de los Jesuitas, una de las zonas verdes más emblemáticas de la ciudad. En 1979 el primer alcalde socialista, Jesús Málaga, cerró con la comunidad religiosa un acuerdo para que la ciudad comprara por 50 millones de pesetas lo que los frailes habían estado usando como huerto, y allí se hizo el gran parque de la ciudad. Sin embargo, desde entonces no ha recibido más que algunas atenciones periódicas y su diseño es exactamente el mismo que se concibió hace casi 40 años.

 

El resultado es que algunas cosas no están como deberían, y es ahí donde se va a actuar. Una decisión que implica, en primer lugar, cierta improvisación ya que este proyecto no estaba contemplado en los presupuestos de 2016 específicamente; y en segundo lugar, una importante dejadez. Sólo así se puede explicar el estado de algunos elementos simbólicos del parque. Por ejemplo, sus seis fuentes ornamentales, que están todas averiadas; su pérgola, en un estado muy mejorable, igual que su pavimento; su conocida pista de baile; o el mini golf, en un estado lamentable.

 

 

A ello hay que sumar su estanque. En los últimos días han aparecido fotografías que evidencian un estado muy mejorable; en la que adjuntamos se ve una importante cantidad de suciedad en su fondo una vez drenada el agua. Este miércoles, en todo caso, ya estaba limpio.

 

 

MIEDO A UN EFECTO ALAMEDILLA

 

Por contra, el proyecto contempla reorganizar las zonas de juegos infantiles, actualmente separadas, para mejorar su acceso, a pesar de que están en buen estado, lo mismo que las pistas polideportivas. Para ello se quieren eliminar setos, lo que clareará la masa verde, creando un efecto similar al de La Alamedilla, que tras su reforma ha perdido frondosidad. 

 

El proyecto suma también la mejora en el ajardinamiento, además de la pavimentación de un nuevo camino paralelo a la finca de Mirat, la reubicación de los bancos existentes, la instalación de un nuevo riego, de nueva iluminación... La oposición teme un cambio radical en la pavimentación que genere un efecto similar al del parque de La Alamedilla, cuyo resultado no ha satisfecho a todo el mundo.

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