El parque de Garrido, un búnker de vallas metálicas

Imagen anoche del parque de Garrido vallado mientras se producía la concentración en contra del parking.

El perímetro del parque de Garrido está ya casi totalmente vallado con paneles metálicos para el inicio de la obra del parking. Su instalación ha eliminado buena parte de los aparcamientos en superficie.

El parque de Garrido tiene hoy aspecto de búnker merced a los preparativos para el inminente inicio de las obras de construcción bajo su suelo. La culpa la tiene el vallado con planchas metálicas que abarca ya la práctica totalidad de su perímetro y que, además, ha supuesto la eliminación de un buen número de aparcamientos en superficie. Y todo ello, mientras la plataforma que se opone a la construcción del subterráneo sigue con sus movilizaciones.

 

En los últimos días operarios de la empresa adjudicataria han estado instalado el vallado que delimitará el perímetro de la obra. Los paneles cubren ya casi todo el perímetro de la plaza a falta de unos metros en la calle Juan de la Cierva y la calle los Tilos. Se ha hecho con paneles metálicos que en algunas zonas apenas dejan ver los escaparates y portales. Su instalación se ha hecho muy próxima a las fachadas en dos de los lados del parque, el de la calle Ávila y el de la calle Isaac Peral; en estas calles han quedado eliminados todos los aparcamientos en superficie, tanto en línea como en batería, y ha quedado solo el carril sufiente para que circulen los coches en torno a la plaza. En Juan de la Cierva y los Tilos han quedado inutilizados los aparcamientos en línea que dan a la acera anexa al parque.

 

Todo ello indica que la obra está a punto de empezar, pese a lo cual la plataforma de vecinos que está en contra sigue con sus movilizaciones. Este martes celebraron una nueva asamblea y después se concentraron para expresar su rechazo no solo a la construcción del parking, sino al lugar elegido, ya que consideran que no merece la pena eliminar el parque actual cuando hay aparcamientos cercanos que están vacíos muchos días, como el del centro comercial Los Cipreses.