El parque de Garrido no cumplirá plazos ni presupuesto seis meses después de anunciarlo Mañueco

Su nueva configuración costará casi 600.000 euros públicos cuando incialmente lo iba a pagar la empresa del parking. Se presentó en febrero, pero ahora el equipo de Gobierno alega modificaciones tras consultar con los vecinos.

El polémico parque de Garrido, el nuevo equipamiento que hay sobre el aparcamiento subterráneo, tendrá que seguir esperando a pesar de que hace más de seis meses que el alcalde anunció su nueva configuración. En una rueda de prensa a principios de febrero, Fernández Mañueco dio a conocer un proyecto que tenía una gran novedad: que pasaba de ser gratis a costarle dinero al Ayuntamiento. Todo por un proyecto que es básicamente idéntico al que se presentó en su día y que no tenía coste.

 

Ahora el equipo de Gobierno asegura que se contrará en breve, pero lleva ya casi un año de retraso (el parking y el parque tenían que estar listos en septiembre de 2015) y acumulará un retraso importante. La obra no se acabará hasta febrero-marzo de 2017, año y medio de retraso, pero el PP esgrime como motivo para asumir la obra la garantía de que se haga en plazo, algo que ya es imposible.

 

El equipo de Gobierno se escuda desde hace tiempo en que el retraso se debe a las modificaciones que se han introducido a sugerencia de los ciudadanos, y la misma explicación le sirve para justificar un aumento de 600.000 euros de presupuesto, del millón de euros original a los 1,5 millones que cuesta ahora. Los pagará en parte el Ayuntamiento a pesar de que inicialmente lo iba a pagar la empresa concesionaria del parking. Ganemos ha criticado que el presupuesto inicial del proyecto no se vaya a cumplir y esperará a ver el proyecto de la obra.

 

Sin embargo, ese retraso ya viene acumulado de atrás y está relacionado con el que lleva el parking, que tenía que haber estado terminado hace meses. El parking fue adjudicado en el segundo trimestre de 2014 a la empresa Santher y el Ayuntamiento de Salamanca concedió la licencia de construcción el 18 de septiembre de ese mismo año después de haber sido aprobado en pleno; según el contrato, el plazo de ejecución es de once meses y medio. Ese plazo se agotó en septiembre pasado y, a día de hoy, el subterráneo lleva ocho meses de retraso y los que le quedan: no está previsto acabarlo hasta septiembre u octubre de este 2016, un año después de lo previsto.

 

Los problemas de la empresa han obligado al Ayuntamiento a este particular 'rescate. Para ello, se suplantará a la empresa, que era la que se había comprometido a hacer el parque, y que según el consistorio todavía aportará unos 643.000 euros a pesar de que había valorado el parque en unos 875.000 euros. El resto hasta el coste total, que pasa de algo más de un millón a millón y medio de euros, lo pagará el consistorio.