El paro vuelve a dejar unas cifras desoladoras

 
Las cifras en Salamanca no dejan lugar para la esperanza. Otros 715 trabajadores se inscribieron el pasado marzo en las listas del paro en un mes en el que, hasta ahora, tradicionalmente se generaba trabajo. La crisis económica sigue cebándose con el empleo que, por séptimo mes consecutivo, se destruye en todos los sectores, con especial incidencia en servicios y entre los demandantes del primer trabajo. Un mes más, los datos no pueden ser más desoladores para una provincia que carece de tejido industrial y que obliga a miles de salmantinos cualificados a marcharse fuera para buscar su futuro laboral. A los 31.243 desempleados de Salamanca de poco les servirá que la secretaria de Estado señale de forma cínica que estas cifras son mejores que las de marzo de 2009, cuando el paro fue tres veces superior al del pasado mes. No cabe lectura positiva alguna cuando España va camino de los cinco millones de parados. Con cifras tan desastrosas no pueden echarse balones fuera, ni vale maquillaje alguno que camufle una realidad dura para quienes se levantan cada día con la esperanza de encontrar trabajo, sin ninguna posibilidad de éxito. Mientras, el presidente del Gobierno sale en la foto presentando a bombo y platillo un plan para impulsar el vehículo eléctrico en el que se invertirán 590 millones en dos años. Otro proyecto más, con una inversión millonaria, que ya no solapa el principal mal que lleva camino de asolar este país, el desempleo, y lo que es peor, la sensación de que este Gobierno es incapaz de poner en marcha medidas efectivas encaminadas a generar empleo sólido.