El paro agrario, una mala cifra de un sector amenazado

 
El número de parados en el sector agroganadero en Salamanca ha pasado de 496 en el año 2005 a los 739 actuales, nada menos que un 48% más en un sector cargado de problemas. En sí misma la cifra refleja una crisis sin precedentes comparable a otros sectores donde el desempleo no ha parado de crecer en los últimos años; pero dentro de la actividad agraria sólo es un dato más del difícil momento que atraviesan los hombres del campo, la mayoría trabajadores por cuenta propia que llevan años intentando cuadrar unas cuentas de ingresos y gastos sin conseguirlo. Los elevados costes de producción y los bajos precios han dado paso a un panorama difícil de superar sino vuelve a plantearse una reforma agraria que, de una vez por todas, tenga en cuenta al profesional y el valor de sus productos. De otra forma, seguiremos impasibles viendo como se desmantela uno de los pilares fundamentales de nuestra economía, que no sólo no ha recibido la ayuda necesaria del Gobierno y la Comunidad Europea, sino que tampoco ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos que marca la competencia mundial. Es verdad que se ha hecho un esfuerzo considerable por empujar la industria agroalimentaria en Castilla y León, que se ha dado un impulso a las marcas de calidad y que algunos cultivos han encontrado alternativa, pero nada ha sido suficiente para parar el abandono del sector agrario y para lograr una mayor incorporación de los jóvenes a este sector.