El Papa Francisco en la JMJ de Brasil: rompiendo protocolos con tal de acercarse a los fieles

El Papa Francisco

La llegada del papa Francisco al Vaticano ha traído aires nuevos a la Iglesia católica. Y es que el sumo pontícife con tal de acercarse a los fieles, hace lo que sea, hasta ha roto en varias ocasiones el protocolo.

La visita a Brasil del papa Francisco en la Jornada Mundial de la Juventud que ha acercado a multitud de fieles, ha concluido en la playa de Copacabana Beach donde tres millones de personas le han recibido.

 

Durante las jornadas, el papa ha aprovechado para pedir a los jóvenes que expandan el evangelio para "construir un nuevo mundo", ha roto el protocolo y se ha colocado un gorro indígena y le han interpretado y bailado una canción exclusivamente dedicada a él. Todo esto en una semana llena de fe y emoción de los fieles.

 

TRES MILLONES DE FIELES EN LA MISA DE CLAUSURA

 

La clausura que iba a tener lugar en Guaratiba, a las afueras de la ciudad, se trasladó a Copacabana por las lluvias de los últimos días.

 

Y nada menos que tres millones de personas esperaban al papa Francisco en Copacabana beach. Tras llegar en helicóptero y una hora de paseo en el papamóvil, cuando llegaba al escenario, la multitud interpretó y bailó la canción escrita especialmente para su visita.

 

La ceremonia, que fue el último compromiso público del Pontífice en la ciudad, marcó el fin de su viaje por Brasil, el primero que hizo al extranjero desde que fue nombrado jefe de la Iglesia Católica.

 

UN PAPA QUE ROMPE PROTOCOLOS CON TAL DE ACERCARSE A LOS FIELES

 

Desde sentarse atrás en la capilla, utilizar una silla en lugar del tradicional trono, viajar en coches descubiertos, o colocarse un gorro indígena, son algunos de los detalles que el nuevo pontífice ha practicado desde su elección como mandatario de la Iglesia Católica.

 

Y es que el Papa Francisco, con tal de acercarse a sus fieles,  hace lo que sea y en este caso ha roto en varias ocasiones el protocolo. En Brasil se ha paseado con el papamóvil abierto y ha llegado a ordenar que se detuviera para que pudiera besar a algunos niños y saludar a los fieles apostados a ambos lados de una calle cuando se retiraba de la ciudad de Aparecida.

 

Y tras detenerse bajó del vehículo y caminó al lado derecho del auto, donde estrechó manos y un feligrés le acercó un niño pequeño, envuelto en un abrigo y un gorro, al que besó. Después se trasladó al lado izquierdo del carro donde besó a otros niños antes de volver al vehículo.

 

Días antes, en el papamóvil que le llevaba por Río de Janeiro, los fieles se abalanzaron sobre el automóvil mientras que los escoltas los empujaban fuera de el. Este hecho alarmó a algunos los fieles y abrió un debate sobre la seguridad del sumo pontífice.

 

Y ya en Aparecida, se mantuvo la seguridad. Los fieles se mantuvieron detrás de barreras metálicas resguardadas por la policía, por lo que nadie se pudo acercar al papamóvil.

 

Pero esta no ha sido la única vez en la que el Papa Francisco rompe el protocolo. Durante el saludo que le realizaron varios caciques de comunidades originarias americanas en la JMJ, uno de los integrantes del grupo se quitó el "cocar" y se lo entregó al papa, quien de inmediato, y sin quitarse el solideo, se lo puso en la cabeza. Tras bendecir el gorro, Francisco se lo devolvió a su dueño.  

 

Así mismo, meses atrás, el sumo pontífice ofició dos misas para los trabajadores del Vaticano y en una de ellas, se sentó atrás del todo para orar, acto que calificaron los asistentes de humilde.

 

Una humildad que se vio cuando le informaron del accidente de Santiago que se ha cobrado la vida de 79 personas y 70 heridos hospitalizados. Por ello, se unió al dolor de los familiares e invitó a orar y a vivir en la fe este evento trágico, explicó Francisco en la conferencia de prensa en Río de Janeiro antes de la cual pidió un minuto de silencio por los fallecidos.

 

LA PRÓXIMA JMJ EN 2016 SE CELEBRARÁ EN CRACOVIA, POLONIA

 

El Papa durante la misa de clausura ha anunciado el lugar de la próxima JMJ: "Queridos jóvenes, tenemos una cita en la próxima Jornada Mundial de la Juventud en 2016, en Cracovia, Polonia. Pidamos, por la intercesión materna de María, la luz del Espíritu Santo para el camino que nos llevará a esta nueva etapa de gozosa celebración de la fe y el amor de Cristo", afirmó el papa.