El pago 'espanta' de Conciliamos en Navidad al 90% de usuarios de los centros abiertos

El programa de conciliación familiar regresa esta Navidad con 110 inscritos, cuando su antecesor se acercaba a los 1.200. La introducción de una cuota y las limitaciones para acceder al servicio han condicionado su éxito.

El próximo 20 de diciembre es el último día de clase para miles de alumnos de la provincia, y el primero de complicaciones para muchas familias que tendrán que buscar actividades alternativas y servicios para poder compaginar niños y trabajo. Años atrás, la opción para muchas familias era el programa centros abiertos, por el que un ramillete de colegios permanecían abiertos durante los períodos no lectivos de verano, Semana Santa y Navidad. El programa llegó a acoger a cerca de 8.000 alumnos en toda la Comunidad.

 

Sin embargo, los ajustes en las cuentas de la Administración regional obligaron en 2012 a cancelar el programa en Navidad junto con otros recortes. Y el pasado octubre anunció su sustitución por un programa de pago para poder brindar el servicio, pero sin dañar las arcas públicas. Ahora se ofrece desde la consejería de familia (antes fue competencia de Educación) y se denomina 'Conciliamos en Navidad', pero no parece que vaya a tener el éxito de su antecesor.

 

El programa se estrenó en verano y el pasado 31 de octubre la Junta anunció que se extendía a la Navidad de 2013, lo que supone su regreso tras faltar en la de 2012 los programas de conciliación. Las previsiones apuntaban a la participación de 2.500 niños  en 59 centros en toda la comunidad. Sin embargo, ha habido que agrupar participantes y reducir el número de centros al no alcanzar el mínimo de solicitudes. En el caso de Salamanca, se han caído cinco centros, dos de ellos en la capital y otros dos en Villares y Villamayor. Y es que el resultado final no se acerca al éxito que había tenido en épocas anteriores

 

Según los datos de la Junta, en 2010 fueron 6.232 los participantes de toda la Comunidad en la edición navideña de 'Centros Abiertos' y en 2011 la cifra subió cerca de los 8.000. En Salamanca, la Navidad de 2011 se inscribieron 1.200 niños y los centros abiertos se despidieron en verano de 2012 con 1.410 inscritos. Cifras muy lejanas a las que ahora ha cosechado 'Conciliamos'. Según los datos oficiales, en Salamanca serán 110 los niños que acudan a los centros donde ha habido suficientes solicitudes. Es decir, una décima parte de los inscritos que solía tener. 

 

El fenómeno se repite en provincias como Zamora, donde se quedará en 40, por los cerca de 400 de Valladolid, cuando ambas superaban en 2010 los 300 y 2.255, respectivamente.

 

LA DIFERENCIA, EL COSTE

De este modo, parece que lo que separa el éxito de uno y otro programas, que básicamente consisten en lo mismo, es la obligación de tener que pagar un precio. El programa será financiado por la Junta, los ayuntamientos y por los usuarios, mediante el pago de una cuota idéntica a la establecida en verano y que se calculará en función de su capacidad económica. 

 

Así, estarán exentos de abonar las cuotas aquellas familias que tengan ingresos inferiores a 9.000 euros; los padres que cuenten con una capacidad económica de 9.000 a 18.00 euros deberán abonar 20 euros por semana, mientras que los que dispongan de más de 18.000 euros pagarán 30 euros semanales. Si los alumnos asisten las dos semanas que dura el programa, las familias deberán abonar 35 euros para el tramo de capacidad económica familiar de 9.000 a 18.000 euros, y 55 euros para aquellos que se sitúen en el tramo de más de 18.000 euros.

 

Por supuesto, hay exenciones, pero también entre en juego algunas limitaciones. La fundamental, que podrán solicitar plaza para los niños de 3 a 12 años aquellos padres que desarrollen su actividad profesional en la franja horaria en la que se lleve a cabo el programa o que participen en actividades formativas convocadas por el Servicio Público de Empleo.