El organizador de la fiesta en el Madrid Arena declarará hoy como imputado

Madrid Arena
El propietario de la empresa Diviertt y organizador del evento en el Madrid Arena, Miguel Ángel Flores, declarará hoy como imputado ante el juez Eduardo López Palop por su implicación en la muerte de cuatro jóvenes en la fiesta que albergó la noche del 31 de octubre el recinto municipal Madrid Arena
El propietario de la empresa Diviertt y organizador del evento en el Madrid Arena, Miguel Ángel Flores, declarará hoy como imputado ante el juez Eduardo López Palop por su implicación en la muerte de cuatro jóvenes en la fiesta que albergó la noche del 31 de octubre el recinto municipal Madrid Arena.   

La citación de Flores se produce en aras a que aclare al magistrado instructor diversos aspectos de la investigación judicial, entre los que destaca determinar el número de entradas que se vendieron para el evento, así como el plan de seguridad que montó para esa noche.   

Sobre esta última cuestión, declarará también en calidad de imputado el responsable legal de la empresa Kontrol 34, contratada para llevar la seguridad del interior del recinto.

9.650 PERSONAS EN LA FIESTA

En el informe elaborado por el Ayuntamiento de Madrid se recoge que Flores contestó al Consistorio tras la tragedia a través de un SMS que en la fiesta había 9.650 personas.    "Metimos 9.650 personas pero el aforo máximo que nos dais es de 12.000", escribió Flores en un SMS remitido el 1 de noviembre a las 10.45 horas al coordinador de Producción de Madrid Espacios y Congresos, Francisco del Amo.   

La información del SMS remitido por Flores sobre el aforo de 9.650 personas fue la que a su vez facilitó el vicealcalde de Madrid, Miguel Ángel Villanueva, en su comparecencia de prensa del día 1 de noviembre.   

Siete días después, el Ayuntamiento de Madrid, a través del vicealcalde, anunciaba que emprendería acciones legales contra el promotor del evento al haber "mentido" en los datos inicialmente facilitados sobre el número de entradas vendidas y el aforo real. El atestado policial presentado al juez instructor habla de un aforo "sobradamente sobrepasado".