El nuevo tiempo político deja un Ayuntamiento en minoría y un cerco total a la corrupción

El alcalde y el portavoz de Ciudadanos acabaron dándose la mano para toda la legislatura.

La irrupción de los nuevos partidos modifica el equilibrio en el Ayuntamiento aunque Mañueco logra salvar la alcaldía pese a un pésimo resultado; Javier Iglesias cambia Ciudad Rodrigo por Beleña; y C's logra 'rascar' un diputado. Aflora la primera comisión de investigación municipal y la Diputación sigue rodeada de casos de corrupción.

La irrupción de dos nuevas fuerzas en el panorama político nacional se ha hecho notar también en Salamanca en un año marcado por los dos procesos electorales, el de las municipales y el de las generales. Ciudadanos y Podemos (bien con su propia marca o a través de agrupaciones locales) han entrado en la vida política salmantina con un protagonismo como no se recuerda y, en algunos casos, con un poder de decisión que han usado con desigual acierto.

 

 

En mayo la presencia de estas dos alternativas iba a revolucionar el Ayuntamiento de Salamanca y, en menor medida, los ayuntamientos importantes y la Diputación. El ambiente llegaba crispado por los sucesivos casos de corrupción y la falta de regeneración que, también, se ha notado en el caso del PP salmantino. La denominada 'trama Diputación' de supuestas irregularidades en la adjudicación de obras, el caso de los 'papeles' de la financiación ilegal de los populares comandada supuestamente por Fernando Rodríguez, el 'caso ático' del jefe de Fomento de La Salina... animaron la precampaña tanto como lo habían hecho el caso Malotas, los despidos en IFESA o, simplemente, la sombra del clientelismo y el amiguismo en la gestión de Fernández Mañueco y Javier Iglesias.

 

 

De cara a las municipales Ciudadanos logró armar en pocos meses una candidatura en Salamanca y varias en el alfoz; de la inspiración de Podemos nació Ganemos; y el PSOE y el PP se presentaban de nuevo con Enrique Cabero y Fernández Mañueco. Las cuatro formaciones se repartieron el pastel tras el sorprendente resultado. Mañueco quedó en minoría con 12 concejales tras cuajar el peor resultado de la historia del PP local; el PSOE no logró ganar y Cabero decidió abandonar, dejando al frente a José Luis Mateos; y para entonces Ciudadanos y Ganemos ya tenían cuatro concejales cada uno.

 

 

 

Lo que pareció durante semanas una complicación se resolvió a favor de Mañueco, alcalde en minoría por la gracia de Ciudadanos que ha firmado con él un acuerdo programático que, con la aprobación del primer presupuesto, se ha revelado más como un pacto duradero. Pero el cambio en el Ayuntamiento empieza a notarse: todo al pleno, adiós a las contrataciones 'a dedo' o la primera moción perdida por el PP en décadas, sobre el Hospital, el 'barullo' del diálogo social... son prueba de ello.

 

 

En la Diputación, menos cambios, pero también sorpresa. Javier Iglesias, exiliado a Beleña desde Ciudad Rodrigo, repite con los 69 votos de su candidatura en este pueblo. Logra la mayoría cediendo votos, pero con incómodos compañeros de viaje: Gabriel de la Mora de Ganemos se estrena con un "yo no debería estar aquí, pero usted tampoco", y Ciudadanos también tiene dos diputados. El PSOE cede espacio y se renueva tras haber dado la batalla con dureza al final de la pasada legislatura.

 

 

En la provincia, algunos cambios importantes confirman el nuevo tiempo político. Ciudad Rodrigo cambia de manos tras la huída de Javier Iglesias y PSOE e IU forman gobierno; el PP también pierde también Alba de Tormes.

 

 

LA CORRUPCIÓN

 

Sí hay algo que ha marcado el año político ha sido el cerco a la corrupción. Varios son los casos que han surgido o se han desarrollado durante estos meses bajo un denominador común: el final del miedo a denunciar situaciones conocidas 'sotto voce'. La denominada 'trama Diputación' explotó poco antes de final de 2014, pero ha pasado por los juzgados durante 2015 y este año ha sido cuando se ha convertido en la primera macrocausa propia de la justicia salmantina al unirse varias denuncias. En octubre dio sus últimos pasos y se espera sentencia.

 

 

En ella están inmersos el vicepresidente de la Diputación, Carlos García Sierra, y el jefe de Fomento, Manuel Borrego. El primero ha seguido ejerciendo a pesar de que pasó de testigo a imputado, pero el segundo ha sido apartado y se ha visto rodeado de otros casos, como el de su ático ilegalmente cerrado (que seguirá en pie y sin multa) o sus gastos a cargo de la Diputación. Decidió entrar en los juzgados por la puerta de guardia esquivando a la prensa. Está por ver quién paga las consecuencias de los 12 millones supuestamente concedidos de manera irregular.

 

 

En el Ayuntamiento de Salamanca este año se ha abierto la primera comisión de investigación de su historia: la del Grupo SIETE por la que ha pasado ya el Jefe de la Policía. También tuvo que acudir al juzgado por una denuncia de acoso y decidió montar un número con varios coches para acabar entrando con la cabeza agachada por el juzgado de guardia.

 

 

La polémica unidad de la Policía Local está en el centro de muchas cuitas por su particular ejercicio, su idoneidad y una eficacia poco contrastada: en sus narices se produjo el escándalo de las fiestas sexuales y el alcohol a mansalva que puso a Salamanca en lo peor de las noticias del pasado verano. Y mientras se celebra la comisión lo han rematado con la operación para requisar la caja de varios locales nocturnos.

 

 

LAS GENERALES

 

Seis meses después del tsunami de las municipales, las generales confirmaron el cambio, pero con matices. De nuevo se enfrentan modelos diferentes. El PP hace sus listas a puerta cerrada y con una renovación muy dudosa: todos los que van en puestos para lograr escaño ya han tenido cargo. Sorprende ver a Javier Iglesias, presidente de la Diputación, buscando la duplicidad de cargos. Ciudadanos aprovecha el tirón nacional para ir a por el diputado en Salamanca, al parecer, una de sus plazas fuertes. Y Podemos presenta una candidata directa. De todos, el único que decide la elección de candidatos en primarias es el PSOE, y David Serrada es el más apoyado, jubilando a un Caldera que no se presenta.

 

 

El PP gana las elecciones en Salamanca, pero se deja 40.000 votos por el camino; el PSOE se mantiene y aferra su diputado; y Ciudadanos confirma sus aspiraciones y logra entrar en el reparto con un gran resultado a nivel local, mejor que el obtenido en términos nacionales. Bermúdez de Castro, María Jesús Moro (PP), David Serrada (PSOE) y Pablo Yáñez (C's) serán los nuevos diputados salmantinos. Y Javier Iglesias logra ir al Senado y crea un problema donde no lo había.