El nuevo PIVE mantendrá las ventas en Salamanca en 2013

Coche

Castilla y León concentró el 6% de las operaciones del extinto PIVE 3.

La extensión del PIVE 3 atemperará la caída del mercado automovilístico. Las matriculaciones en la provincia de Salamanca se mantendrán estables en 2013, hasta situarse aproximadamente en las 2.688 unidades, reduciendo en cerca de cuatro puntos el descenso estimado gracias al impulso del programa de incentivos, según la Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor (GANVAM).

 

Estos datos –hechos públicos ante más de un centenar de vendedores y reparadores para analizar el futuro del sector automoción en la provincia- muestran cómo este retroceso del mercado leonés está por encima del previsto para el conjunto de Castilla y León, donde para este año se estima un descenso del 3%. Sin el nuevo PIVE, la bajada del mercado hubiera sido del 7,3%, con una cifra de 21.440 unidades.

 

 

En opinión de Ganvam, que representa a 4.600 concesionarios/servicios oficiales y 3.000 compraventas, estas cifras evidencian la necesidad de articular un plan de incentivos con carácter indefinido hasta que la salida de la crisis sea una realidad y los primeros síntomas de recuperación comiencen a trasladarse al consumo de las familias.

 

El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, anunció hoy una nueva ampliación del Plan PIVE con una dotación de 70 millones de euros hasta final de año. Hasta la fecha, el plan ha contado con una financiación de 220 millones de euros en ayudas.

 

En un rápido balance del recién extinguido PIVE 3 se observa que la provincia Burgos se situó a la cabeza en número de operaciones, con el 20,4% del total; por delante de Valladolid y León, con el 19,7% y 16,3% de las transacciones de la región, respectivamente. Le siguieron Salamanca (14,7%), Zamora (9,1%), Ávila (6,4%) y Palencia (5,5%) como las más representativas. Por el contrario, Soria y Segovia, fueron las de menor actividad. Sólo el 4,1% de las ayudas castellanoleonesas se destinaron a compradores sorianos, mientras que los segovianos recibieron el 3,3%.

 

El presidente de la asociación, Juan  Antonio Sánchez Torres, aprovechó también este anuncio para recordar que los incentivos de estos planes de estímulo no son ayudas a fondo perdido al sector sino ayudas directas al comprador del vehículo con un claro retorno ya que por cada euro invertido se recuperan dos vía IVA, Impuesto de Matriculación (en su caso) e Impuesto de Hidrocarburos.

 

El responsable de Ganvam reconoció que si bien las ventas nacionales cerrarán este año superando ligeramente las 700.000 unidades, lo cierto es que estamos todavía ante un mercado deprimido muy por debajo de los 1,2 o 1,3 millones de unidades que es el volumen que correspondería a nuestro país teniendo en cuenta las variables de población, renta per capita y motorización.

 

 

Esto explica que desde que estallara la crisis, se hayan perdido en las redes de ditribución de vehículos más de 45.000 empleos y 3.500 pymes. En Castilla y Leon las cifras no son mejores: en los últimos siete años se han destruído cerca de 1.500 puestos de trabajo y más de 150 empresas. La rentabilidad de las redes oficiales se sitúa actualmente en el -1,5% sobre facturación.

 

El vehículo usado está de moda

Como excepción, uno de los segmentos que está contribuyendo positivamente a las cuentas de resultados de la distribución es el mercado de vehículos de segunda mano que en estos últimos años se han convertido, por su buena relación garantía/precio, en una solución real de movilidad para muchos españoles, hasta el punto de que ya se venden 2,2 usados por cada uno nuevo.

 

Sin embargo, esta afirmación tiene también su letra pequeña ya que al calor de la crisis ha proliferado la venta callejera por parte de particulares que se hacen pasar por profesionales, una actividad ilícita que sustrae más de 300 millones de euros anuales al sector. Asimismo, el 62% de las operaciones que se realizan en el mercado de ocasión son entre particulares, con vehículos de bajo precio y en unas condiciones que distan mucho de los estándares de calidad, garantía y mantenimiento que ofrecen concesionarios y compraventas. Para este año se espera que el mercado de ocasión en la provincia cierre con un descenso del 12%, contabilizando así 11.100 unidades.

 

 

Los talleres se resienten

Asimismo, la actividad reparadora también está padeciendo los efectos de la caída de ventas y el envejecimiento del parque por una doble vía. Por un lado, la debacle del mercado ha provocado que en los últimos siete años hayan dejado de entrar al parque más de tres millones de vehículos, lo que supone menos masa crítica de vehículos para reparar.

 

Por otro lado, la mayor antigüedad de los vehículos rodantes -propiciado por el retraso del cambio de vehículo y el auge de los coches usados más veteranos- está reduciendo la frecuencia de pasos por el taller ya que, al contrario de lo que se piensa, un vehículo de más años se repara menos ya que suelen estar asegurados con franquicia, por lo que las reparaciones se limitan a las imprescindibles. En los últimos años la actividad reparadora se contrajo en torno a un 21%.

 

Asimismo, a esta realidad del mercado hay que añadirle un problema adicional como es la competencia desleal de talleres ilegales que concentran ya el 20% de las operaciones que se realizan en España. En la actualidad, esta práctica supone unas pérdidas de 1.000 millones de euros para el sector reparador legalmente establecido.

 

Para el presidente de Ganvam, “es necesario articular un plan integral para el sector de automoción que, por un lado, siga impulsando las ventas de automóviles y rejuveneciendo el parque, pero también que acaben con lacras tan preocupantes como la venta callejera o los talleres ilegales. Estos representan un foco claro de economía sumergida además de una competencia desleal para todo el sector que cumple legalmente con sus obligaciones tributarias. La revisión global de la fiscalidad del automóvil orientada a gravar más el uso y no la compra, en línea con las directrices europeas, es también otra asignatura pendiente”.