El nuevo convenio de comercio, vigente hasta 2016

Establecimiento comercial en el centro de Salamanca. Foto: M. J. Ruiz

Se congelan los salarios, se cambia la compensación por domingos y festivos trabajados y se modifica el cálculo para la antigüedad y las bajas. Se firma para dos años y se podrá prorrogar a 2015 y 2016.

Los sindicatos mayoritarios y la patronal Confaes han hecho efectivo el acuerdo alcanzado a finales del año pasado para renovar el convenio del sector Comercio, que afecta a más de 4.500 trabajadores en la provincia. El nuevo convenio, que se negoció durante los tres últimos meses de 2013, establece importantes cambios para adaptarse tanto a la nueva situación, con el establecimiento de los 16 festivos al año en Salamanca capital, y a la situación económica.

 

El pasado octubre sindicatos y la patronal Aesco llegaron a un acuerdo para prorrogar el convenio hasta el 31 de diciembre para dar tiempo a negociar un nuevo marco. Entre los cambios necesarios para adaptarse a la nueva realidad comercial, el cambio en la remuneración de los domingos y festivos, la nueva regulación de las bajas o de la antigüedad para los contratos y la congelación de los salarios;  el pago de salarios en caso de incapacidad temporal leve o el régimen de permisos y vacaciones también han sido objeto de debate. El capítulo del pago por festivos o domingos trabajados se ha adaptado con un nuevo contrato de lunes a domingos que permite tratar todos los días de la semana por igual y compensar si se trabajan.

 

Entre los logros que destacan los sindicatos, el mantenimiento del empleo y el hecho de que haya un marco regulador igual para todas las empresas que evita lo que podría haber sido una guerra de salarios entre la competencia. CCOO expresa en una nota pública su deseo de que, una vez cambie la situación de la economía, los trabajadores del sector puedan recuperar parte de los derechos cedidos.

 

El actual convenio databa de los años 2009 y 2010 y debería haber sido renovado entonces; pero primero se prorrogó por un año su vigencia (2011) y durante 2012 se movió en la ultraactividad. Sin embargo, los límites puestos por el Gobierno impide que se puedan prorrogar convenios sin sentarse a negociar. Esto suponía que, de no haberlo renovado antes de final de este año, podría haber cesado en su vigencia y obligar a los trabajadores y empresarios del sector a regirse por el estatuto de los trabajadores. Un marco muy inferior al que hasta ahora han tenido los 4.500 trabajadores del sector en Salamanca y al que se consigue con el nuevo convenio.