El nuevo campo de fútbol no es viable pero hay dos alternativas

La solución. Tras el descubrimiento de piedra franca en los terrenos elegidos, la obra se encarecería hasta el 90%, por lo que el Ayuntamiento baraja dos posibilidades con infraestructuras ya existentes
E. BERMEJO

El Ayuntamiento de Villamayor explicó ayer con todo lujo de detalles la absoluta inviabilidad del recién presentado proyecto del nuevo campo de fútbol de la localidad, que en los últimos años se había convertido en una de las principales demandas vecinales. La alcaldesa, Elena Diego, el concejal de Deportes, Israel Gómez, y el redactor del proyecto, Jorge Barata, anunciaron que, a pesar de este contratiempo, los jóvenes de la localidad contarán con la ansiada infraestructura.

Diego recordó los preliminares de una iniciativa que se ha convertido en esta legislatura en uno de sus principales objetivos a conseguir y los decepcionantes resultados del estudio geotécnico a finales de septiembre, que indicaban que el coste del campo de fútbol se duplicaría, ya que bajo la tierra del solar se había encontrado piedra franca.

Asimismo, el informe reflejaba que habría que mover 18.000 metros cúbicos de roca, lo que encarecería la obra en 400.000 euros, una cifra excesiva para un proyecto de 1.100.000 euros a los que, además, habría que sumar la compactación de la parte baja de la parcela y otros gastos, que se traducirían en un 90% más de lo presupuestado, por lo que a todas luces la obra es inviable y el Ayuntamiento renuncia a ejecutarla.

A partir de ese momento, el equipo de Gobierno empezó a barajar otras alternativas. Por un lado, adaptar el campo de El Salinar, que en la actualidad es de tierra, para cumplir con todas las exigencias de la normativa, entre ellas, césped artificial. Por otro lado, el Consistorio ha llegado a un acuerdo con el empresario Mariano Rodríguez para la utilización de un campo de hierba del que es uno de sus propietarios. En este caso, y aunque todavía no hay un compromiso en firme, el Ayuntamiento se encargaría de su reforma si se cierra un convenio de cesión por una serie de años todavía sin determinar.

En este sentido, cabe destacar que el presupuesto para hacer frente a cualquiera de estos dos casos, sería considerablemente inferior a la de la construcción integral del campo de fútbol.

Con respecto a los terrenos adquiridos mediante convenio para esa construcción que ahora resulta inviable, fuentes municipales señalan que se está estudiando la posibilidad de devolverlos a sus propietarios, a cambio del dinero abonado, por supuesto, o si se deja como patrimonio municipal en vistas a una futura revalorización.

Otra noticia positiva para las arcas municipales es que si se decide reformar alguno de los campos señalados con anterioridad, que son las alternativas del Ayuntamiento, los trabajos resultarían gratis.

Por último, el arquitecto, tachó de “caro” e “inviable” el primer proyecto y aseguró que se ha intentado redactar otros dos, pero aseguró que el movimiento de la roca “es similar a mover una cantera entera”, por lo que recomienda poner en marcha cualquiera de las dos alternativas.