El narco gallego Laureano Oubiña ingresa voluntariamente en prisión

El narcotraficante gallego Laureano Oubiña ha ingresado voluntariamente en prisión después de que la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional ordenase su "inmediato" retorno para que cumpla la pena de cuatro años y siete meses de prisión  por un delito de blanqueo de capitales.

Así lo han confirmado fuentes penitenciarias, que han indicado que Oubiña ingresó en la tarde del jueves en el centro penitenciario madrileño de Alcalá Meco.

La Sección Cuarta de lo Penal de la Audiencia Nacional adoptó esta decisión tras estudiar los informes médicos que refieren que no existe inconveniente para que Oubiña, quien disfruta de libertad provisional, siga el tratamiento en un centro penitenciario.

Oubiña permanecía en libertad desde el pasado 17 de julio pese a que en ese momento se encontraba pendiente que deviniera en firme la condena de cuatro años y siete meses por blanqueo que ahora tendrá que cumplir. Fue excarcelado por motivos de salud.

Ahora, el tribunal señala que Oubiña no padece "ninguna patología incompatible con su ingreso en prisión", por lo que no procede acceder a la suspensión del cumplimiento de su pena privativa de libertad.

El pasado mes de octubre, el alto tribunal confirmó esta condena tras rechazar los 13 motivos planteados por la defensa del popular narcotraficante, quien aparte de la pena de cárcel deberá hacer frente al pago de una multa de 2.226.100 euros y el comiso de siete fincas.

MODUS OPERANDI

Los magistrados de la Audiencia Nacional consideraron probado en su día que Oubiña planeó junto a su esposa Esther Lago, fallecida en 2001, "la forma de aflorar y dar apariencia legal a los fondos procedentes de las operaciones de narcotráfico" que se encontraban ingresados en el Banco Popular de Melilla. Ambos acordaron la compra de la finca denominada 'Nanín' y otras parcelas situadas cerca del que había sido su domicilio habitual, situado en A Laxe, en Vilagarcía de Arousa.

Como Oubiña se encontraba por aquel entonces en prisión, "fue Esther Lago quien llevó a cabo todas las gestiones necesarias" para la compra, realizada a través de familiares y otros allegados. Lago creó para la compra una sociedad mercantil que fue adquiriendo las propiedades, siempre con el consentimiento de su marido --dice la sentencia-- que agrega que ninguno de los compradores (entre los que se encuentran las otras dos condenadas) contaba "con ingresos legales" capaces de hacer frente a los gastos derivados de las adquisiciones.

La Fiscalía Antidroga solicitaba por esta causa seis años de prisión para Oubiña al entender que el 'narco' lavó elevadas cantidades procedentes de la venta de droga a través de la construcción de una vivienda en Vilagarcía de Arousa, una finca en Sanxenxo, entre otras propiedades, y del movimiento y cambio de divisas.