El Museo del Comercio de Salamanca recupera la tradicional 'cuaresmera'

Se trata de una representación simbólica que se colgaba en los comercios y en las casas para contabilizar el paso de las siete semanas del periodo cuaresmal.

 

El Museo del Comercio de Salamanca regalará a los visitantes que se acerquen hasta sus salas, durante esta semana, el dibujo recortable de una 'cuaresmera'.

 

Se trata, tal y como ha recordado el Ayuntamiento de Salamanca, de una representación simbólica que se colgaba en los comercios y en las casas para contabilizar el paso de las siete semanas del periodo cuaresmal.

 

Ya en el siglo XVII, según ha puesto de relieve el Consistorio, la representación popular de la Cuaresma se generalizó en Centro Europa en forma de calendario cuaresmal, que representa las siete semanas de Cuaresma.

 

Y, en España, ese calendario es conocido como la 'cuaresmera', del que existen múltiples representaciones y habitualmente se personifica en la figura de una anciana, realizada en madera o cartón, que muestra los alimentos propios del tiempo de Cuaresma, verduras y pescado.

 

La mujer representada suele tener siete piernas que representan las siete semanas cuaresmales y se solía colgar en una ventana de la casa, el Miércoles de Ceniza, y cada domingo de cuaresma se le arrancaba una pierna.

 

Finalmente, el Domingo de Pascua de Resurrección se serraba o quemaba con la última pierna que le quedaba y se celebraba ese día con "una suculenta comida" en la que de nuevo hacía su presencia la carne en forma de cordero, embutidos u hornazo.

 

La 'cuaresmera' se exhibía, además, en los escaparates de los comercios y ultramarinos para anunciar la venta de bacalao en salazón, protagonista en el tiempo de vigilia cuaresmal.