El Museo de la Automoción ruge más fuerte

Nuevas piezas del MHAS (Foto:Alba Villar)

Aumenta su colección con cuatro nuevos vehículos históricos.

El Museo de Historia de la Automoción de Salamanca (MHAS) ha incorporado  a su colección permanente cuatro nuevas piezas procedentes de distintos lugares de la geografía nacional.

 

En esta ocasión, el concejal de Cultura y Turismo y patrono de la Fundación Gómez Planche, Julio López Revuelta, ha destacado la incorporación de un “gasógeno” a los fondos del museo.

 

Este ingenio, frecuente en el periodo de posguerra español, se considera como “verdadero precursor” de los combustibles basados en el gas, ya que consistía en un complejo sistema que aprovechaba el gas (CO) procedente de la combustión deficiente de diferentes materiales ricos en carbono, como combustible que suplía o combinaba con la gasolina.

 

Otra de las nuevas piezas es un modelo fabricado en honor a la Reina Victoria Eugenia, de la que toma el nombre, “posiblemente el último y único superviviente de una de las marcas genuinamente españolas de la década de los años 20; un ejemplo de producción avanzada en la época”, según fuentes del MHAS.

 

También, exhibe como novedad un Delahaye, tipo 87, presentado en 1921, en el Salón Internacional del Automóvil de Paris, que fue utilizado como vehículo familiar durante muchos años hasta que en la década de los años 70 comenzó a participar de forma regular en multitud de actos celebrados por el Club de Automóviles Clásicos y Veteranos, una de las sociedades pioneras creadas en España dedicadas al mantenimiento y conservación de los vehículos clásicos a través de su utilización en rallyes y concentraciones deportivas.

 

Además, el MHAS ha sumado un Daimler Tipo 15 Berlina, del año 1938; “una verdadera joya que, sin embargo, en su época, estaba destinada a la demanda más popular del mercado y que, según las crónicas, dio lugar a la perdida de la reputación de ‘súper lujo’ que tenía la marca británica”.

 

Finalmente, el espectador también podrá ver un prototipo “totalmente artesanal”, de carácter meramente didáctico, en principio para niños, del año 1973, con un bastidor tubular, un motor procedente de un ciclomotor Vespino y diversas piezas de una motocicleta vespa, como el sistema de suspensión, freno y ruedas. 

 

LUGAR “PRIVILEGIADO”

 

Tras concluir la exposición de estas nuevas incorporaciones en la sala de exposiciones temporales, el centro museístico situará los vehículos en un lugar “privilegiado” de la zona para permanentes.  

 

Julio López ha agradecido a los coleccionistas, Fernando Redondo–Berdugo Guisasola, Luís Alberto Modrego Alejandre y Xavier Ferrando Borrut; su apoyo al centro museístico salmantino y su trabajo en la conservación de estos vehículos.