El Museo Africano incorpora una réplica de la cultura Katsina con vocación de ser palpada

La pieza y otras cuatro réplicas más serán expuestas durante la primera quincena de julio en Cubillas en la bodega de Pablo Santamaría.

La Fundación Alberto Jiménez-Arellano Alonso, propietaria del Museo de Arte Africano ubicado en el Palacio de Santa Cruz de la Universidad de Valladolid, ha incorporado a su colección una réplica de terracota de la 'Cabeza Katsina' con el fin de que la misma, junto con otras cuatro piezas más, pueda ser no sólo contemplada sino incluso tocada y palpada por los visitantes que durante la primera quincena de julio se acerquen a la Bodega Alfredo Santamaría-Pago de Trascasas, en Cubillas de Santa Marta.

  

La obra ha sido presentada hoy con motivo de celebrarse el 'Día de África', efeméride aprovechada por la entidad propietaria del Museo de Arte Africano y la propia UVA para anunciar que dicha réplica se suma a otras cuatro ya adquiridas anteriormente con la finalidad de que éstas puedan salir de las vitrinas del espacio museístico para viajar a otros escenarios, en este caso una bodega de la Denominación de Origen Cigales, con la particularidad además de que nacen con vocación de que sean sentidas a través del tacto por los visitantes, fundamentalmente discapacitados físicos o psíquicos y público infantil.

  

"El valor añadido consiste en que son piezas que permiten trasladar la colección a otros sitios y así desarrollar una labor de extensión cultural", ha explicado el vicerrector de Relaciones Internacional y Extensión Universitaria, de ahí que este verano las obras viajen inicialmente hasta la referida bodega y puedan seguir más adelante periplo por otras enclavadas en la Ruta del Vino de Cigales o las de otras denominaciones que así lo soliciten.

 

OBRA DE CARLOS JIMENO

  

La réplica de la 'Cabeza Katsina' es obra del ceramista vallisoletano Carlos Jimeno, quien en los últimos años se ha centrado especialmente en la reproducción de la cerámica vaccea, perteneciente a los siglos IV hasta el I después de Cristo.

  

El autor ha explicado que tras estudiar la pieza original, fruto de un trabajo inicial de acercamiento mediante fotografía y hasta su palpación, "eso sí, con guantes", tuvo que experimentar con distintos materiales a base de mica y arena hasta lograr el barro idóneo para, una vez cocido, obtener la textura deseada y más parecida al modelo".

  

La cabeza en cuestión, de la que ni siquiera se sabe si es de varón o de mujer, es lo único que queda de lo que inicialmente debió de ser una figura completa, ha explicado la directora del museo, Aurelia Aguado, que ha recordado que la pieza es una de las cerca de 250 expuestas con que cuenta el espacio museístico en el Palacio de Santa Cruz representativas de todas las culturas del África Subsahariana. De entre ellas, la más antigua corresponde a la cultura Nok, datada entre el siglo V antes de Cristo y el siglo V d.C, y la última es una del siglo XX.