El municipio alerta sobre el lamentable estado del artesonado de la iglesia

48.000 euros. El Consistorio y los vecinos se muestran dispuestos a colaborar tras perderse la partida destinada en su día para el arreglo
LORENA LGO

El artesonado de la localidad de El Cabaco se encuentra en peligro. Según manifestaba el alcalde del municipio, Cesáreo Sendín, hace escasos días, las últimas lluvias han provocado que la antigua construcción que alberga la iglesia parroquial de la localidad empeore su estado, más de lo que ya se encontraba antes de este invierno, a causa de las continuas lluvias.

El principal problema, según indicó el primer edil, está en que “la cubierta está hecha de uralita por lo que los vientos fuertes y sobre todo las lluvias, que han sido una constante este invierno, han filtrado el agua que ha acabado por caer al interior de la iglesia”. Los daños ocasionados, además, se han duplicado porque al gotear en el interior hay algunas zonas en las que la tarima, que ha sido también instalada recientemente en el suelo se haya estropeado.

Por este motivo Cesáreo Sendín ha instado al Obispado, Diputación y Junta de Castilla y León a que “consideren el proyecto de arreglo de la cubierta para evitar que el próximo invierno se vuelvan a filtrar las lluvias y siga el deterioro de este artesonado”.

Y es que, a pesar de que la renovación del tejado estaba prevista para hace años, estas tres instituciones han ido demorando la realización del proyecto, según apuntan, “porque ha habido otros más urgentes”. En este sentido, la partida que en su día destinaran para el arreglo, y que ascendía a unos 48.000 euros, ya no está disponible para ejecutar esta obra que ahora, ya no costará esa cantidad, sino que se verá incrementada hasta llegar a los 60 ó 70.000 euros.

A este respecto, y a pesar de que la intervención corresponde a estas entidades, el alcalde ha mostrado la disposición del Ayuntamiento a prestar apoyo económico al proyecto, del que también quieren participar sus vecinos.

De cualquier forma, y si reunir esta cantida no fuera posible, Cesáreo Sendín arroja una nueva idea que consistiría en ponerle un relleno al tejado un protector de espuma y colocar encima las tablas para impedir que pase el agua. Se trata de una solución barata y que prolongaría en el tiempo la solución definitiva que, de cualquier manera, tendría que llegar de forma urgente.