El Municipal no es lo que era

El Municipal de Guijuelo no está siendo el fortín que debería para mantener la categoría. Con la derrota ante el Real Unión de Irún, los chacineros han sumado la tercera parte de los puntos disputados en su campo, 13 de 39 posibles.
ADRIÁN A. GARCÍA

El nombre del rival hizo que María Hernández, técnico salmantino, optara por un once titular un poco más conservador que en otras ocasiones, con Juli Ferrer, Boix y Gascón dándole mayor presencia en la zona ancha del campo. Eso provocó que el Real Unión se atascara y no creara apenas ocasiones de peligro en la primera mitad.

El comienzo del encuentro mostró a las claras cuál es el punto fuerte del Guijuelo en esta temporada, el balón parado. Apenas habían transcurrido 60 segundos cuando Juli Ferrer dio el primer aviso con un cabezazo que salió flojo a las manos de Otermin. Posteriormente, en el minuto 5, Jesús Alonso dejaba tras un saque de falta el balón a Chema, cuyo disparo lo rechazó el guardameta irundarra con una buena estirada. En el saque de esquina la pillería de Juli Ferrer tuvo premio, ya que sacó en corto para Txoperena, que recortó hacia dentro y lanzó un misil al palo largo que se coló por la mismísima escuadra y adelantaba a los chacineros.

El planteamiento de María se vio fortalecido gracias al gol del lateral vasco, ya que a partir de ahí todo el ataque del Guijuelo se vio reducido a balones largos en busca de la velocidad de Garban, Chema y Leroy, aunque ninguno llegó a buen puerto.

Con el transcurso de los minutos el Real Unión iba encontrando su sitio en el campo y comenzaba a tener la posesión del esférico durante más tiempo, pero no supo aprovecharse del paso atrás de los locales. El conjunto vasco sólo se aproximaba a base de saques de esquina y de faltas colgadas, pero el Guijuelo se mostró muy seguro y no concedió ni un remate sobre la meta de Montero, que fue un espectador de lujo en la primera parte. La única ocasión reseñable fue un lanzamiento de falta de Luisma que golpeó en la parte superior del larguero en el minuto 32. De ahí al descanso faltas y más faltas y el encuentro que comenzaba a calentarse.

Pero como se suele decir, no hay peor cuña que la de la propia madera. Tras la reanudación, en el minuto 48, Yuri hizo el empate de la misma manera que había llevado peligro el Guijuelo en la primera parte, a balón parado. Luisma sacó una falta muy bien tocada y el lateral izquierdo entró desde atrás para hacer el empate a uno en el primer remate entre los tres palos.

Pero el peligro seguiría llegando cada vez que el juego se detenía y el balón era colgado al área. Cuatro minutos después del tanto del empate, el Real Unión volvería a tener el gol en una falta. Juli Ferrer desviaba una falta de Luisma y la pelota salió rozando el poste izquierdo de Montero, que se había quedado haciendo la estatua.

En el minuto 58 llegó la primera de las dos jugadas polémicas, y la más clara, del encuentro el área irundarra. Otermin salía de su marco para despejar un balón llovido del cielo y arrollaba a Garban al alimón con Gabarain, pero el colegiado andaluz Del Olmo Codes no decretó la pena máxima.

El partido se igualaba y se ensuciaba por momentos a partes iguales. El Real Unión de Irún parecía capaz de marcar en cualquier jugada combinativa, mientras que el Guijuelo era superior por arriba. Mientras tanto, el árbitro sacaba de quicio a los locales con continuas faltas en el centro del campo en cada balón dividido.

No obstante, fueron los chacineros los que pudieron adelantarse en el marcador gracias a una de las últimas incorporaciones, Jesús Alonso, cuyo remate de cabeza tras centro de Txoperena se marchó fuera inexplicablemente, ya que estaba a un metro de la línea de gol. La réplica la dio Luisma en el minuto 74, cuyo lanzamiento de falta se volvió a topar con el larguero.

En el 78 tuvo lugar la segunda jugada polémica. Chema intentaba en carrera un control dentro del área cuando Yuri llegó por detrás y le desequilibró, aunque no lo suficiente para el criterio del colegiado.

Y cuando el partido agonizaba, en e 87, un contragolpe del Real Unión bien llevado por Javi Álamo concluyó con el 1-2 anotado por Íker Alegre, que batió por bajo a Montero para llevarse los tres puntos a Irún.