El Multiusos tendrá nuevo gestor después de dos años abandonado y de un millonario arreglo

La mesa de contratación analiza hoy las ofertas para gestionarlo después de que se rompiera el contrato con la concesionaria, se prolongara durante dos años una gestión provisional que era para ocho meses y salieran a la luz los millonarios arreglos que necesita.

El Ayuntamiento de Salamanca va a poner fin a partir de este miércoles a la prolongada situación de provisionalidad que ha permitido en una instalación millonaria y emblemática, el Multiusos Sánchez Paraíso. La mesa de contratación analiza esta mañana las ofertas para su gestión casi dos años después de que se rompiera el contrato con la anterior concesionaria y se concediera de manera provisional a una empresa que accedió para un máximo de ocho meses. Lo que ha venido después ha sido una catarata de catástrofes que han dejado en evidencia numerosos errores y decisiones incorrectas en la gestión de este espacio municipal.

 

La nueva concesionaria firmó en octubre de 2014 después de que el Ayuntamiento rompiera el contrato con la original tras las denuncias por el deplorable estado en que estaba. La sorpresa es que la empresa estaba en serias dificultades y acabó quebrando. Para solucionarlo, se dio la concesión por urgencia a la empresa que después se ha hecho con la gestión de las piscinas y de La Aldehuela. Firmó por cinco meses y una prórroga de otros tres como máximo, pero a día de hoy, casi dos años después, sigue llevando las riendas.

 

Esta situación de provisional no ha permitido mantener la instalación en sus mejores condiciones y tampoco sirve para aclarar la gestión y servicios que se quieren para esta instalación municipal. La sorpresa llega cuando el equipo de Gobierno se dispone a elaborar el nuevo pliego de condiciones. El deterioro de la instalación es tal que requiere de una inversión de 1,5 millones de euros para dejarla en condiciones de nuevo; factura que sube a 2,2 millones al incluir equipamiento nuevo. La concesionaria causante está quebrada y no se puede recuperar más que la fianza: es imposible repartir más responsabilidades porque el equipo de Gobierno no las asume.

 

La oposición se niega a que se paguen las obras de fondos municipales y propone fórmulas para que sea la nueva empresa que lo explote quien las asuma, pero la cuantía es tal que lo hace imposible. Finalmente, se decide dar el contrato por diez años y un canon de 75.000 euros: es el límite de tiempo posible y con unas obligaciones de coste reducido, ya que sólo tiene que asumir esta cantidad y la plantilla actual. A cambio, recibirá una instalación totalmente renovada.

 

La reforma es global y afecta a elementos estructurales y a los equipamientos básicos del Multiusos: parece que nada se ha hecho en los catorce años desde su inauguración. Así, los exteriores, en muy mal estado, requerirán de 696.000 euros; la piscina, uno de los emblemas del Multiusos, necesita 272.000 euros para renovar toda su instalación: maquinaria, superficies y aparatos de deshumectación. Por último, la pista polideportiva necesita otros 128.000 euros, en concreto, para revisar la pasarela azul del edificio, sujeta por puntos de anclaje a la cubierta del edificio.