El ministro confirma nuevos casos de extorsión y advierte que la banda trata de reconstruir su aparato logístico

Dice que el Gobierno compartirá el fin de ETA con PSOE, PNV y CIU, pero no "con otras fuerzas que han dado cobertura o justificación"

El ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha confirmado que durante las pasadas Navidades personas del entorno de la banda terrorista ETA han vuelto a extorsionar a comerciantes en el País Vasco, lo que a su juicio demuestra que, "aunque ETA tiene disminuida su capacidad operativa", quiere "mantener un aparato logístico latente".

"Esa información corresponde a la realidad porque lo han vivido personas", ha comenzado diciendo el ministro sobre estos casos de extorsión, que ha relacionado con la intención de ETA de "mantener un aparato logístico en estado latente", a pesar de su "disminuida capacidad operativa". "Eso hace pensar en la sinceridad de sus propósitos y en la bondad de sus propósitos, en todo caso, el estado está muy vigilante", ha zanjado en rueda de prensa tras reunirse en el Ministerio con el Consejero de Seguridad de Cataluña, Felip Puig.

Ha enmarcado estos hechos publicados hoy por 'La Gaceta' "en estas pasadas fiestas navideñas y después" y ha detallado que se han producido "de una manera más delicada que cuando se pedía el 'impuesto revolucionario'.

"Pero es verdad que se ha producido y supongo que si ha salido en los medios de comunicación es porque comerciantes y personas individuales han tenido esa experiencia que no es alegre y los han denunciado. Eso confirma que tenemos que seguir trabajando todavía", ha remachado.

"Ninguna duda"
Preguntado acerca de la investigación abierta tras las últimas detenciones de tres miembros de ETA en Francia, ha afirmado no tener "ninguna duda de que había ahí una intención de reconstruir en estado latente el 'aparato logístico' de ETA, lo cual engarza con que ETA tiene ahora su capacidad operativa mermada por la acción del Estado, pero no ha desaparecido y sigue existiendo".

Preguntado acerca de si tras ese análisis sigue pensando que el cese de ETA es definitivo, el ministro ha dicho que le "resulta difícil, ponerse en la cabeza de los terroristas", pero ha añadido que el en ETA confía "lo justo y lo justo quiere decir nada". "ETA no ha dejado de actuar por razones éticas o morales sino por la actuación del Estado", ha reiterado Fernández Díaz quien ha exigido de nuevo a la banda que, "además de dejar de actuar, deje de existir".

De conseguirse ese objetivo, ha anticipado que el Gobierno no tiene ninguna intención de colgarse esa medalla en solitario sino compartir ese éxito con la sociedad vasca y española y con las fuerzas políticas democráticas.

Sin embargo, a la hora de citar a los partidos con los que compartiría este éxito no ha ocultado que se refiere "particularmente" al PSOE, el PNV, a CiU. "Y no me estoy refiriendo a otras que por acción y omisión han estado o dando cobertura o dando justificación a la acción del terrorismo", ha apostillado.

El pasado martes el ministro aseguró que el Gobierno no duda de que el cese de ETA es definitivo debido a la acción del Estado y porque la capacidad operativa de los terroristas está muy menguada. No obstante, ha matizado que "más de 40 años de violencia no terminan en un día".

"Antes de desarmar escoltas, que se desarmen etarras"
Fernández Díaz se ha referido a la visita que mañana realizará al País Vasco para reunirse con el Consejero vasco de Interior Rodolfo Ares y ha admitido que "previsiblemente" hablarán sobre la reducción de escoltas que ya ha iniciado el Ejecutivo de López y la que pretende su Departamento.

En ese sentido ha querido dejar claro que "el argumento fundamental" para plantearse un "estudio en profundidad sobre una racionalización y adaptación de esos servicios de protección de personas viene derivado de la situación económica".

"Quiero que quede claro", ha insistido al tiempo que ha reconocido que "evidentemente hay otras razones pero la fundamental es esa". Aunque no se ha referido a la influencia que en esa reducción pueda tener el cese definitivo de ETA, acto seguido ha añadido que "antes de desarmar a los escoltas, tienen que desarmarse los etarras".

"Lo que hay que pedir a ETA es que deje sus pistolas y las entregue, pero eso es compatible con que las restricciones presupuestarias nos obligan a racionalizar esos servicios tras un estudio individualizado de cada caso y la seguridad personal no quede perturbada".