El Ministerio de Sanidad desaconseja el uso de flotadores si no se sabe nadar

Si no se sabe nadar o no se nada bien los flotadores hinchables no son recomendables, en estos casos, a la hora de bañarse o practicar un deporte acuático, lo mejor es usar un chaleco salvavidas, según el Ministerio de Sanidad, que ha publicado las medidas para prevenir ahogamientos y lesiones graves en medios acuáticos y evitar las situaciones que puedan poner en riesgo la salud, e incluso la vida.

Con el objetivo de "contribuir a la protección de los ciudadanos para que puedan disfrutar de las actividades acuáticas del verano", utilizará su cuenta de Twitter y su Facebook recordando recomendaciones como ésta a sus seguidores durante la época estival.

 

Estos consejos son muy oportunos teniendo en cuenta que en menos de una semana, y apenas empezadas la vacaciones escolares, ya se han notificado el fallecimiento de cuatro niños (2 en la Comunidad Valenciana y 2 en Andalucía), ante esta situación Sanidad hace especial hincapié en la vigilancia de los menores, tanto cuando estén jugando en el agua como cerca de ella; una responsabilidad que no debe delegarse en un niño más mayor.

 

Además, recomienda la lectura de la guía 'Disfruta del agua y evita los riesgos', dirigida a los niños, niñas y adultos responsables de su cuidado, que en forma de cómic advierte de los riesgos de sufrir lesiones en los distintos entornos acuáticos.

 

La guía, que puede descargarse en su web, recuerda que los niños deben ir siempre acompañados de un tutor, ya que el ahogamiento se produce de forma rápida y silenciosa, de hecho "la mayoría de las veces la víctima se perdió de vista solo unos minutos"; que muchos ahogamientos se producen en el entorno familiar: bañeras, piscinas privadas y piscinas hinchables; que un bebé puede ahogarse en 30 centímetros de profundidad; y que se aconsejable cercar las piscinas privadas.

 

En el caso de los niños más pequeños los ahogamientos ocurren con mayor frecuencia en piscinas, mientras que en los adultos la frecuencia mayor es en aguas abiertas durante el baño, la pesca o la práctica de algún deporte náutico; en el caso de las personas de edad avanzada es también la playa el lugar donde ocurren la mayoría de los casos.

 

OTRAS RECOMENDACIONES PARA EL VERANO 2013

 

Según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2011 fallecieron en España 473 personas ( 373 hombres y 100 mujeres) a consecuencia de una lesiones graves ocurridas en un entorno acuático. La principal causa de fallecimiento en los ahogamientos fue por sumersión accidental (461) de los que el 45% ocurrieron en personas de menos de 50 años.

 

Además de las personas fallecidas, otras 535 se encontraron en situación  riesgo de sufrir un ahogamiento y pudieron ser rescatadas con vida y fueron hospitalizadas. De ellas, 147 fueron menores de 9 años (82 niños y 65 niñas). Sin embargo, este tipo de lesiones graves se producen en personas de todas las edades.

 

Ante estos datos, dentro de las recomendaciones sanitarias para el verano 2013, hace un llamamiento especial a los ciudadanos para que eviten zambullirse desde gran altura, balcones o puentes ya que es causa de traumatismos craneoencefálicos, lesiones medulares e incluso muerte.

 

Así, recomienda elegir lugares seguros para bañarse y vigilados por socorristas; respetar el significado de las banderas; evitar el consumo de alcohol antes de bañarse, así como bañarse de noche, ya que "es muy peligroso" y, "si le ocurriera algo, nadie podría verle".

 

Apela a la responsabilidad del bañista al recordarle que, en caso de querer tirarse de cabeza desde una gran altura, debe comprobar que no se trata de un sitio con poca profundidad o si existe algún obstáculo en el fondo.

 

A la hora de tirarse de cabeza, recuerda al bañista que debe antes introducirse en el agua lentamente o tírese de pie varias veces antes de hacerlo de cabeza y, en ese caso, "recuerde que los brazos deben situarse en prolongación del cuerpo para proteger el cuello y la cabeza", añade.

 

Finalmente, recomienda salir enseguida del agua si se encuentra cansado o siente frío y, ante un posible corte de digestión, antes de meterse en el agua recuerda que es aconsejable comprobar la temperatura y esperar 2 horas después de haber comido.

 

En caso de que se produzca un accidente, y ante la necesidad de traslado, explica que hay que inmovilizar el cuello del herido, evitar mover la columna y avise a un profesional para que acompañe al accidentado, evitando en lo posible los vehículos particulares.

 

Cada año se notifican traumatismos craneoencefálicos y lesiones medulares provocados por zambullidas, siendo los adolescentes y jóvenes son los más afectados por estas lesiones generalmente producidas por imprudencias como tratar de zambullirse desde gran altura, balcones o puentes. Además, en algunas ocasiones, el consumo de alcohol u otras sustancias está asociado a estos accidentes.