El Mercado Central pretende abrir antes de Semana Santa tras su rehabilitación

Las obras, de las que se cumplen dos meses, van a buen ritmo y los comerciantes podrían empezar a montar mostradores y cámaras la semana que viene. Se trabaja para cerrar la cúpula, arreglar cristaleras y avanzar con el nuevo suelo de la primera planta.

El Mercado Central afronta sus últimas semanas de cierre y podría ofrecer su nueva cara antes de la próxima Semana Santa, una fecha clave por el aumento de actividad y por el turismo, ya que el sábado día 4 de abril, en pleno fin de semana de procesiones, es laborable. Así lo creen los comerciantes, que este martes se han reunido para conocer los avances de las obras de rehabilitación a las que se está sometiendo el edificio desde el pasado día 12 de enero.

 

Según se puede observar, algunas de las actuaciones previstas van a buen ritmo. Al margen de los trabajos estructurales para frenar la corrosión y deterioro de los pilares metálicos, también se está cerrando la cúpula superior, una de las exigencias para mantener el permiso de sanidad, y en la que este mismo martes se trabajaba. Además, son visibles las reparaciones en las cristaleras, con sustitución de los vidrios rotos, y la limpieza de los forjados de sus accesos, caso del principal. En el interior, se trabaja en poner el nuevo suelo de la primera planta, uno de los causantes de los problemas de filtraciones y sobrepeso que ha sufrido la estructura.

 

Esta situación puede permitir que los comerciantes puedan volver a instalar mostradores y cámaras a lo largo de la semana que viene. Los empresarios que siguen en el mercado optaron por trasladar algunos de estos elementos para almacenarlos o para seguir trabajando, caso de los que se trasladaron al local provisional de la plaza del Ángel. En todo caso, no parece sencillo que el Mercado Central pueda estar listo para abrir sus puertas de nuevo antes de Semana Santa, pero las dos semanas y media que quedan tampoco lo hacen imposible.

 

 

SATISFACCIÓN POR EL TRASLADO

 

Los comerciantes que optaron por trasladarse a un local provisional en la plaza del Ángel han mostrado su satisfacción por el resultado. Según las fuentes consultadas, la merma de ventas ha sido escasa con respecto al negocio habitual, las instalaciones son satisfactorias y han disfrutado de una buena publicidad, sin el problema de los muchos puestos cerrados que ahora tiene el mercado y que reducen el ambiente comercial.