El más difícil todavía

Visita al favorito. El Salamanca, a un punto del descenso, llega al Villamarín con un once lastrado por las bajas, sobre todo en defensa. CONFIANZA. Pese a ello el técnico, recuerda Granada y apuesta a victoria
Teresa Sánchez
La vida del modesto es dura y apenas hay tiempo para el lamento porque después de cualquier revés siempre, al intentar levantarse, espera el más difícil todavía. Tras el doloroso tropiezo del fin de semana pasado frente al Recreativo de Huelva ahora toca intentar reponerse frente a un adversario temible, el Real Betis.

El gran favorito de la categoría al ascenso se presenta como una auténtica prueba de fuego para un Salamanca que había conseguido abandonar los puestos de descenso pero que, tras la derrota en el Helmántico, está ahora apenas a un punto de esa zona de peligro. Apenas resta un tercio de competición y ahora cada punto es vital.

Por eso Pepe Murcia ha insistido durante la semana que el camino para intentar conseguir algo positivo en la visita al Betis es mantener la actitud competitiva que tuvo el equipo hace quince días en Granada. Entonces la UDS llegaba a Los Cármenes para intentar dar la sorpresa en un campo en el que sólo había vencido un equipo y se convirtió en la gran sorpresa de la jornada. ¿Por qué no repetir en Sevilla?
Lo cierto es que no será fácil porque a la distancia que separa a ambos equipos hay que añadirle que el Salamanca llega al encuentro lastrado por las ausencias. Por mucho que Murcia evite quejarse, lo cierto es que tener que alinear a una zaga inédita precisamente frente al Betis no deja de ser un gran hándicap. Las bajas de Moratón y Goikoetxea serán cubiertas por Zamora y José Ángel, mientras que Sito Castro volverá a jugar en la izquierda en lugar de Arbilla. Juanpa es el único que ha tenido continuidad en las últimas semanas en la zaga blanquinegra.

De ahí en adelante la duda se centra en el jugador que entrará en lugar de Mario Rosas. Perico, o incluso Galindo, son las principales bazas con las que cuenta el técnico.