El Manifiesto de Villalar, un alegato en favor del autonomismo y contra la reforma laboral y los recortes

Censura a aquellos que pretenden servirse de la crisis como excusa para desmantelar la red pública de Educación, Sanidad y servicios sociales

El Manifiesto de Villalar 2012, titulado 'Las personas, lo primero', constituye un alegato en favor de los servicios públicos esenciales, censura la voracidad de los mercados financieros, critica la reforma laboral del Gobierno Rajoy, aboga por políticas que dinamicen la economía, frente a las centradas en atajar el déficit, y hace una apuesta por el Estado autonómico, en respuesta a quienes pretenden aprovechar la crisis para ponerlo en solfa.

El texto, consensuado a última hora y con más dificultades que nunca por las discrepancias entre PP y PSCL, lo que impidió la pasada semana su tradicional presentación pública ante los medios de comunicación, ha sido leído este mediodía por el periodista zamorano Luis Miguel de Dios en medio de un fuerte viento reinante y ante varios miles de personas, de las casi trece mil que había congregadas a esa hora en la campa de la villa comunera y que se encontraban a otros menesteres más lúdicos.

En su alocución, el que fuera director del diario El Mundo y de RNE en Castilla y León, ha tenido en esta edición como primeros destinatarios del mensaje a las 230.000 personas en paro y casi 100.000 familias con todos sus miembros en desempleo actualmente existentes en Castilla y León, a quienes las organizaciones firmantes han trasladado su solidaridad por su "sufrimiento" y para, por otro lado, expresar su compromiso con la democracia y con la soberanía de los Estados, frente a las exigencias de los mercados financieros.

"¡No basta con cumplir el objetivo del déficit!", ha advertido De Dios, quien ha recordado que el gran objetivo es dinamizar la economía y volver a crear empleo. Para conseguirlo, ha incidido en que hacen falta políticas de estímulo, impulsar la inversión productiva y desbloquear el crédito; hay que aplicar una política fiscal justa y progresiva, combatir el fraude y negociar soluciones razonables para sanear las cuentas y pagar las deudas, las públicas y las privadas.

Pero además, el Manifiesto de Villalar censura a aquellos que pretenden servirse de la crisis como excusa para desmantelar la red pública de Educación, Sanidad y servicios sociales que con tanto esfuerzo ha sido construida. "El estado del bienestar no es el problema: es la solución para mantener la cohesión social. El compromiso es financiar su sostenibilidad para garantizar la igualdad de acceso a servicios públicos, universales, gratuitos y de calidad en el medio urbano y el mundo rural", reza el texto.

En esta situación social, ha continuado el periodista zamorano, los duros ajustes presupuestarios deben compatibilizar el establecimiento de políticas de aumento de los ingresos públicos, con el incremento de la recuperación económica, frenar el paro y crear empleo, sin que ello suponga una merma de la protección de los desempleados.

Retroceso de derechos históricos
En este punto, los firmantes del manifiesto, incluido el PP, cuyo portavoz, Raúl de la Hoz, reconocía hace días que el contenido no le satisfacía plenamente pero que había transigido por el principio de unidad, recuerdan que las reformas laborales han generado conflictos sociales y huelgas generales, como se puso de manifiesto el pasado 29 de marzo cuando miles de personas expresaron su rechazo en los centros de trabajo y en las calles por la "agresividad de la reforma y el retroceso que supone en derechos históricos de la clase trabajadora".

Al respecto, se considera imprescindible el equilibrio en el marco de relaciones laborales de España, incorporando los aspectos positivos del modelo de negociación colectiva que, en las últimas décadas, ha aportando paz social y estabilidad entre empresas y trabajadores. El último acuerdo entre sindicatos y empresarios en este ámbito, incide el texto, constituye una buena herramienta imprescindible.

Así, se hace un llamamiento al Gobierno para aprovechar el trámite parlamentario de la reforma laboral con el objeto de propiciar un acuerdo con sindicatos y empresarios para buscar un marco de relaciones laborales justo y equilibrado, en el convencimiento de que la salida de la crisis debe hacerse protegiendo al conjunto de los trabajadores. "La precariedad, los despidos y la pérdida de poder adquisitivo se alejan de lo que deberían ser unas condiciones de trabajo dignas y unos salarios justos en una sociedad moderna como la nuestra".

A tal efecto, los suscriptores del manifiesto recuerdan el valor del Diálogo Social como seña de identidad de Castilla y León, "que constituye sin lugar a dudas, en estos momentos de dificultades, la mejor experiencia que podemos trasladar al resto de nuestro país para propiciar el acuerdo y el consenso en la búsqueda de la recuperación económica y la generación de empleo".

Además, frente a quienes están utilizando la crisis para poner en cuestión el Estado autonómico, Luis Miguel de Dios, en la tarea encomendada de poner voz al manifiesto, ha defendido el diálogo entre las instituciones, los partidos políticos y las organizaciones sociales y económicas, como el mejor camino para avanzar en el autogobierno, la ordenación del territorio y la convergencia interior de nuestra Comunidad.

El futuro del medio rural
La respuesta al envejecimiento y la despoblación del medio rural ocupa igualmente un lugar destacado en el capítulo de reivindicaciones, que incluyen políticas eficaces para asegurar el futuro de las explotaciones agrícolas y ganaderas y medidas concretas de apoyo al modelo social agrario como factor de desarrollo, de creación de riqueza y mantenimiento de la población. La reducción de los fondos para Agricultura y Desarrollo Rural, se advierte, hace más difícil progresar en esa dirección.

Para cumplir esos objetivos, se aboga por mejorar las infraestructuras y servicios adecuados en el medio rural y garantizar la rentabilidad de las explotaciones agrarias. Por ese motivo, es fundamental establecer un equilibrio en la cadena de valor de los productos agrícolas y ganaderos, ante el desmesurado incremento de los principales factores de producción y el hundimiento de los precios en origen de las producciones agrarias.

Con el fin de garantizar precios justos a los productos del campo y dar prioridad en el reparto de las ayudas a los profesionales de la agricultura y la ganadería, se hace una apuesta por que Castilla y León busque acuerdos con otras comunidades y con otros países europeos sobre la reforma de la PAC.

Igualdad de género
Reivindican también los partidos políticos y los agentes económicos y sociales la plena igualdad en derechos y deberes de las mujeres, y rechazan cualquier retroceso legal que establezca discriminaciones negativas con los hombres y atribuya a la mujer un papel subordinado en la sociedad.

"¡No debemos dar ni un paso atrás en la lucha contra la violencia de género!", ha gritado De Dios, para acto seguido defender las medidas de apoyo a la conciliación de la vida personal y laboral, la educación de los niños de 0 a 3 años, los proyectos de educación en valores de las asociaciones juveniles y las ayudas de la Ley de Dependencia para el cuidado de los mayores y las personas con discapacidad.

La garantía de la igualdad de oportunidades en las políticas de becas y de tasas y en las de ayuda a la emancipación juvenil, junto con la lucha contra la precariedad laboral, han sido otras reivindicaciones de cara a los jóvenes con el fin de reducir las "dramáticas" cifras de la emigración y el paro juvenil, que supera ya el 45% en la Comunidad.

"Hay muchos motivos para reclamar una salida justa de la crisis, pero hay una razón que nos une por encima de todo: no nos resignamos a aceptar que nuestros hijos estén condenados a vivir peor que sus padres", ha enfatizado el periodista Luis Miguel de Dios, quien ha cerrado su alocución no sin antes destacar que "merece la pena luchar por eso: por el futuro de nuestros jóvenes, por el futuro de Castilla y León.