El Madrid aguanta el tirón del líder sin juego brillante pero con pegada

El Real Madrid se mantiene en la lucha por el título de liga con el Barcelona, pero lo hizo con mucho sufrimiento para ganar a un Real Zaragoza (1-2) que jugó la segunda parte con un hombre menos por la expulsión del central italiano Matteo Contini y que a punto estuvo de forzar un empate.
EFE

El gol de la victoria madridista llegó cerca del final, en el minuto 82, y gracias a un tanto de Ricardo Icezson, Kaká, que había entrado hacía poco y que regresaba después de su larga lesión.

Al conjunto foráneo no pareció pesarle de inicio la victoria lograda por el Barcelona previamente, ya que se hizo con las riendas del partido y a los tres minutos ya tuvo una clarísima opción de marcar, en un mano a mano de Cristiano Ronaldo con el meta Roberto. El dominio madridista era total y absoluto ante un equipo local con muchos problemas para frenar el juego de su oponente.

Sin embargo, el trabajo dio sus frutos y tras los titubeos iniciales el Real Zaragoza consiguió equilibrar mejor sus líneas, aunque a costa de prácticamente renunciar al ataque por miedo a descubrirse. De ahí al final al Real Madrid parecieron faltarle las ideas y aunque lo intentó no fue capaz de inquietar a un conjunto maño que daba por buena la igualada. A los visitantes se les puso de cara el partido a poco de comenzada la segunda mitad gracias al oportunismo de Raúl, que cazó un rechace del guardameta Roberto, tras una nueva parada de éste, aunque el tanto le supuso lesionarse. Además, a renglón seguido fue expulsado el central italiano Matteo Contini por propinar un codazo a Gonzalo Higuaín.

Sin embargo, los caprichos del fútbol aparecieron una vez más y el Real Zaragoza, en su primer remate a puerta del partido, logró la igualada después de un gran pase a la espalda de la defensa de Abel Aguilar a Adrián Colunga que, con gran sangre fría, dribló a Iker Casillas y puso tablas en el electrónico en el minuto 61. Los minutos pasaban y el calor parecía hacer mella en ambos conjuntos. El Real Madrid no encontraba huecos hasta que Cristiano Ronaldo pudo conectar con Kaká, que, en su vuelta salvó a su equipo de la quema.