El lugar más seco de la Tierra, campo de pruebas de vida en Marte

Científicos del proyecto ARADS
En un ambiente hostil con muy poca agua y radiación ultravioleta intensa, la mayor parte de la vida en el desierto de Atacama (Chile) existe como colonias microbianas subterráneas o dentro de rocas. Los investigadores de la NASA plantean la hipótesis de que algo así pueda reproducirse en Marte si existe vida.

MADRID, 29 (EUROPA PRESS)



Las condiciones frías y secas en Marte abren la posibilidad de que la evidencia de vida pueda encontrarse por debajo de la superficie donde se mitigan los efectos negativos de la radiación, en forma de moléculas orgánicas conocidas como biomarcadores. Pero hasta que los humanos pongan un pie en el planeta rojo, la obtención de muestras por debajo de la superficie de Marte requerirá la capacidad de identificar un lugar de alta probabilidad para la vida actual o antiguo, colocar un taladro, y controlar la operación de un robot.

El proyecto ARADS (Atacama Rover Astrobiology Drilling Studies) acaba de terminar su primer despliegue después de un mes de trabajo de campo en el núcleo hiperárido del desierto de Atacama, el "lugar más seco de la Tierra." A pesar de ser considerablemente más caliente que Marte, la extrema sequedad del suelo y la química en esta región son notablemente similares a los del planeta rojo. Esto proporciona a los científicos un laboratorio similar al de Marte, donde pueden estudiar los límites de la vida y de las tecnologías de perforación y de detección de vida que podrían ser enviadas a Marte en el futuro.

"Poner instrumentos de detección de vida en un entorno difícil, análogo a Marte, nos ayudará a encontrar la mejor manera de buscar vida pasada o actual en Marte, si existiera," dijo el Brian Glass, un científico espacial de la NASA e investigador principal del proyecto ARADS.

INSTRUMENTO ESPAÑOL

Más de 20 científicos de Estados Unidos, Chile, España, Francia y trabajaron en condiciones extremas de temperaturas, sequedad y viento durante el primer despliegue sobre el terreno ARADS. Su trabajo fue principalmente en la Estación Yungay, un pueblo minero fantasma en uno de los lugares más secos del Atacama, propiedad de la Universidad de Antofagasta, en Chile. Yungay ha sido un punto focal para los estudios de astrobiología en las últimas dos décadas.

Los científicos de campo del programa ARADS también evaluaron otros dos sitios de Atacama - Salar Grande, un antiguo lago seco compuesto por gruesas capas de sal, y María Elena, una región parecida extremadamente seca - que deben ser considerados junto con Yungay como el lugar de acogida para las futuras pruebas en 2017-19.

Durante este despliegue inicial, los científicos sometieron varias tecnologías a duras e impredecibles condiciones de campo: un taladro, un brazo de transferencia de la muestra, el detector de signos de vida SOLID creado por el Centro de Astrobiología (CAB) español; y una versión prototipo del laboratorio de química húmeda (CMT), que voló en la misión Phoenix a Marte en 2007.

Los ingenieros y científicos tuvieron éxito en el cumplimiento de su objetivo principal de usar el taladro y el brazo robot de transferencia de muestras a los instrumentos SOLID y CMT en condiciones ambientales adversas. El análisis in situ de las muestras perforadas ayuda a establecer un punto de referencia para la interpretación de los resultados futuros a partir de estos dos instrumentos, y se compara con los resultados obtenidos de las mismas muestras en algunos de los mejores laboratorios.

Además, los investigadores de la Universidad Johns Hopkins y la NASA recogieron muestras para análisis de laboratorio de los microorganismos que viven dentro de los hábitats extremos de sal en el Atacama. Estos hábitats de sal podría ser el último refugio para la vida en esta región extremadamente seca.

Durante los próximos cuatro años, el proyecto ARADS volverá a Atacama para demostrar la viabilidad del sistema integrado de perforación y detección de vida, con el objetivo de demostrar la viabilidad técnica y valor científico de una misión futura para buscar evidencias de vida en Marte .