El libro no ha muerto en Salamanca

Varias personas frente a una de las casetas de esta Feria del Libro Antiguo y de Ocasión. (Foto: Sara Bayón)
Ver album

La XXII Feria del Libro Antiguo y de Ocasión ha dado comienzo un año más con la aceptación masiva de libreros y lectores, en una Plaza Mayor que durante dos semanas se rendirá al poder de las letras.

Se antoja el sueño de cualquier amante de la cultura encontrarse en medio de la Plaza Mayor de Salamanca rodeado de libros antiguos, raras ediciones y el atípicamente cálido sol de octubre mientras escucha música clásica de la mano de la banda municipal. Así se sentía más de uno paseando durante la inauguración de esta XXII Feria del Libro Antiguo y de Ocasión, que durante dos semanas reunirá la oferta de 24 librerías venidas de buena parte de la geografía española.

 

La ciudad, sus gentes y los libreros se han vestido para la ocasión y están orgullosos de celebrar esta fiesta de las letras. "La feria es una oportunidad para los salmantinos de encontrar una oferta desbordante e interesantísima de todo tipo de libros, ediciones originales o rarísimos ejemplares", asegura Begoña, de la librería anticuaria La Galatea. "No se trata solo de vender, sino de participar y satisfacer la demanda del público; el lector salmantino es realmente culto y exigente". Después de 19 años en la feria, Begoña ha podido observar que "los gustos han cambiado, pero un tema que sobrevive son los libros antiguos y raros de Salamanca, le siguen interesando mucho a quienes acuden a la feria".

 

Para Alicia, una de sus clientas, se trata de "una oportunidad para los coleccionistas". Ella está buscando el volumen que le falta "de la Historia de Salamanca, de Villar y Macías". Señala que, pese al decaimiento del papel frente a los formatos digitales, "ambos no están reñidos en absoluto", y para ella, la clave está en el libro antiguo. "Siempre se mantiene, ya que tiene, quizás, ese valor fetichista que no tiene lo digital". Además, está inculcando el gusto por la lectura en su hija, que ha acudido con dos amigas. "Nos gusta mucho y todos los años venimos a comprar algún libro", cuentan Lucía, Violeta e Irene. "Preferimos un libro a un móvil, porque cuenta historias y utilizamos la imaginación".

 

 

Juan Molina, presidente de la asociación de libreros Libris, de Madrid, ha venido ya cinco años seguidos. "Seguramente, esta plaza es el enclave más bonito de todas las ferias de España a las que vamos, y nos encanta", reflexiona. "Es más pequeñita que la de Madrid, pero más cercana, y el público salmantino responde muy bien. No obstante, "está claro que ha bajado por la crisis", aunque hay que adaptarse a todos los perfiles. "Tenemos libros desde tres euros hasta veinte, así que cualquiera puede venir".

 

Por su parte, Cele, de la libreria anticuaria El Buscón, especializada en el ensayo, opina que "el lugar es fantástico, el Ayuntamiento lo hace atractivo y hay muchísima afluencia". Sin embargo, aun es pronto para hablar, porque el éxito "dependerá del bolsillo de la gente". Cele destaca el nivel cultural del que goza la ciudad del Tormes. "Esta es una feria que supera a las de Valladolid o Zaragoza, que multiplican en población a Salamanca, para hacernos una idea". Asimismo, opina que el problema que tiene el papel "es simplemente el cambio de los hábitos; la gente joven ya no hace su biblioteca, no se hace con las obras completas de un autor, es muy diferente". Pese a ello, opina que "siempre habrá libros por motivos prácticos, y es que, por ejemplo, en la playa un ebook se rompe". 

 

 

Por su parte, Antonio, de la librería Rivas, está más especializado en la literatura infantil. "El libro es más visual, se toca, es una buena herramienta de aprendizaje para los niños y los padres lo creen así". Por eso, apuesta por el papel, aunque con los años en el gremio ha podido constatar que "está tocado, y no se sabe qué ocurrirá de aquí a 20 años; quizás esté en un 80-20 a favor del libro digital". Antonio coincide en que esta "es una de las ferias más importantes, por detrás de la de Madrid y Barcelona, mucha gente viene solo para esto, y con este buen tiempo, seguro que irá bien".

 

Uno de sus clientes, Javi, acaba de comprar unos cuentos para sus niñas. "Seguimos la tradición de comprar libros de papel y tratamos de inculcárselo a nuestras hijas". Javi considera que "los padres son los responsables, y si los niños ven que se lee en casa, posiblemente adopten el hábito". "El esfuerzo debe hacerse en casa, ya que la escuela enseña y los padres educan". A pesar de todo, Javi es optimista. "Hay mucha gente que viene a Salamanca únicamente por esta feria, y la gente seguirá viniendo seguro".

 

 

Por su parte, Daniel es de Sevilla y se encuentra aquí trabajando en la enseñanza. "Es una feria completísima", afirma satisfecho. "De hecho si se compara con la de Sevilla, me quedo con esta. Daniel destaca su valor para el cliente especializado. "Hay mucha diversidad y se puede encontrar casi todo lo que se busca, primeras ediciones y ejemplares poco comunes".

 

Y de esta manera, con libreros y público encantados de compartir la Plaza Mayor un año más, las casetas cierran sus puertas tras una ajetreada jornada de inauguración. La feria no ha hecho más que comenzar, y durante los próximos 15 días, los libros serán los anfitriones en Salamanca, y los lectores, sus invitados.

Noticias relacionadas