El libertador de Cervantes, Fray Juan Gil, guiará la programación turística de Arévalo en 2016

Foto: F.J.G. Corredera

Arévalo se asoma este año a Fitur desde la figura del monje trinitario Fray Juan Gil, quien fuera libertador de Miguel de Cervantes, que servirá a la capital de la Moraña para mover su agenda turística en torno a la conmemoración del IV Centenario de la muerte del escritor y la vida del fraile.

EL MANCO DE LEPANTO

Don Miguel Cervantes Saavedra supo muy bien lo que eran las cárceles del Islam. Nacido en Alcalá de Henares en 1547, y tras una agitada adolescencia, recaló en el ejército español de Nápoles, acompañado por su hermano Rodrigo. Perdió el uso de la mano izquierda en la batalla de Lepanto y, al volver a España, él y Rodrigo fueron tomados como esclavos por el corsario Arnaut Mamí, frente a las costas catalanas, el 26 de septiembre de 1575. Más tarde, Miguel sería vendido a Hazán Bajá, gobernador de Argel. Cinco años tuvo que espe-rar su rescate.

 

El año en el que el 'Manco de Lepanto' era apresado, los superiores de fray Juan Gil nombraban a éste Redentor General de Cautivos. Durante dos años anduvo reuniendo dinero, llegando incluso a América, continente en el que muchos españoles estaban haciendo fortuna. En 1577 recaló en Argel, teniendo que utilizar sus cualidades de hábil diplomático y escrupuloso administrador para estirar los veinte mil ducados que llevaba y, así, rescatar a cuantos más prisioneros fuera posible. Entre los 240 rehenes liberados en aquella primera expedición no se encontraba todavía Miguel de Cervantes.

 

SEGUNDA REDENCIÓN

Igual que hizo antes en América, fray Juan Gil recorrió múltiples pueblos y ciudades de España suplicando ayuda. Fueron largos meses de un peregrinar incesante. Requería donativos en los conventos trinitarios, en obispados, en el Consejo Real de Indias o en el Consejo Real de las Órdenes Militares. Pedía en púlpitos, en plazas públicas, yendo de puerta en puerta...

 

POR FIN, LA LIBERTAD

Sus padres, tan pronto como se les notificó el apresamiento de Miguel y Rodrigo, comenzaron a recaudar fondos que permitieron en 1577 la liberación de Rodrigo. Pero no era fácil conseguir las enormes sumas que pedían por Miguel. Por pertenecer como esclavo al patrimonio personal del gobernador, el 'Manco de Lepanto' conoció pronto a fray Juan Gil. El trato entre ambos les permitió entablar una profunda amistad que no acabaría con la liberación.

 

Pero lo que la familia en España recaudó y lo que el fraile aportaba, la primera vez que se vieron, no llegaba ni a la mitad de los mil escudos que Hazán Bajá exigía. Fray Juan Gil suplicó y obtuvo que el precio por la liberación fuera rebajado y, para no transgredir las normas que debía respetar, prestó a Cervantes -persona que merecía su total confianza- 475 doblas con el compromiso de que se las devolviese en España. Por fin, el 19 de septiembre de 1580, el gran milagro se produjo. Algunas semanas después, iría al puerto argelino para despedirle y despedir a los últimos cristianos redimidos. Cervantes alcanzó las costas va-lencianas el 27 de octubre, desembarcando en Denia.

Gil Gutiérrez nació en Arévalo, en la provincia de Ávila, el 25 de noviembre de 1535, y tomó el hábito en el convento trinitario de esta ciudad para convertirse en Fray Juan Gil. Sin duda forma parte de la historia de la humanidad como aquel que dirigió la redención en la que fue liberado Miguel de Cervantes y es por esta razón que el Ayuntamiento de Arévalo basará en su figura la programación turística con la que participará en la Feria Internacional de Turismo Fitur.

 

En 2016 se conmemora el IV centenario de la muerte Miguel de Cervantes, figura que centrará multitud de actos culturales en numerosos puntos de la geografía española vinculados a su vida y obra.

 

 

 

El Ayuntamiento de Arévalo quiere reivindicar, al hilo de este acontecimiento, la figura del trinitario Fray Juan Gil, que fue el artífice del rescate en Argel del escritor español más universal, a través a diferentes actuaciones. Hace meses, cuando en un convento de trinitarias de Madrid se buscaban sus restos, pocos sabían cuál era su relación con dicha orden religiosa.

 

Teniendo como referencia la vida y obra de ambos personajes y con la colaboración de la Junta de Castilla y León y la Diputación de Ávila, la Concejalía de Cultura ha programado diversas actividades que tendrán lugar a lo largo del año.

 

Entre ellas secelebrará una exposición literaria y otra que mostrará aspectos de la vida y obra de Cervantes y el fraile arevalense y que se ubicará en el Museo de Historia de la localidad. El Doctor D. J. A. Ramírez Nuño presentará su libro 'Cervantes y la orden trinitaria' en el apartado de conferencias y habrá también lugar para la participación de los centros educativos de esta programación que se irá ampliando a lo largo del presente año.


Además y aunque del convento trinitario de Arévalo quedan sólo algunos restos, éstos serán puestos en valor mediante una actuación en la zona donde se ubican para dar testimonio de su presencia. Asimismo, el Ayuntamiento de Arévalo ha mantenido contactos con el Ministerio de Cultura y la Sociedad Cervantina para la inclusión de Arévalo en la Red de Ciudades Cervantinas, quedando a la espera y con plena disposición para cualquier tipo de colaboración.

 

 

Y es que la Sociedad Cervantina, entidad creada en 1953 por iniciativa del ilustre cervantista Luis Astrana Marín y que actualmente preside el periodista y académico Luis María Ansón, ha gestado un proyecto cultural, que tendrá también gran repercusión turística, en torno a la conmemoración del IV Centenario del fallecimiento de Miguel de Cervantes.

 

En concreto, el proyecto contempla la creación de una red de ciudades cervantinas, que serán escenario de una ambiciosa programación cultural alrededor del ‘Manco de Lepanto’ y El Quijote, su obra universal. Madrid, Valladolid, Alcalá de Henares, Esquivias, El Toboso y las ciudadrealeñas de Argamasilla de Alba y Campo de Criptana son la localidades que, a día de hoy, integran esta iniciativa, y a las que pretende unirse Arévalo.

 

 

Cervantes en la jornada 5.2 de su comedia titulada: El Tratado de Argel:

-Albricias, caro Aurelio, que es llegado un navío de España, y todos dicen, que es de limosna, cierto, en el cual viene un fraile trinitario, cristianísimo, amigo de hacer bien y conocido, porque ha estado otra vez en esta tierra rescatando cristianos, y dio ejemplo de una gran cristiandad y gran prudencia. Su nombre es Fray Juan Gil."