El lechazo de calidad se convierte en un 'bien escaso' en la provincia

Los ganaderos señalan que los compradores adquieren producto que no es de calidad a un menor precio

Los lechazos de calidad son un bien escaso en Salamanca; al menos eso es lo que señalan algunos de los ganaderos de la provincia que protestan porque a la hora de cotizar en la Lonja no se tiene en cuenta el producto de calidad. De hecho, en la mesa de ovino, los compradores señalan que ellos adquieren lechazos a un precio mucho más bajo que en la realidad.

“Hay muy poco lechazo de calidad en Salamanca, escasea y hay muy pocos ganaderos que así lo produzcan pero éste vale mucho dinero. Claro, si hablamos de lechazos que ya son casi corderos y que están pasados de peso y de edad, son más baratos, pero la calidad debe pagarse”, señala Celestino Martín, ganadero salmantino.

Por ello, los productores salmantinos denuncian que no es lo mismo un lechazo de 9 o 10 kilogramos de peso y de 15 días de vida que uno que ya pasa el mes de edad y que ha comido pienso. “La diferencia es muy grande y la calidad debe pagarse porque lo vale”, apunta Martín.

El valor del producto, a la baja
Además, el precio del lechazo, como es habitual cada año después de las fechas navideñas, tiende a la baja aunque su valor se encuentra en el nivel más elevado desde 2008 en la primera cotización del año aunque en la celebración de la primera Lonja de 2012 se ha producido el mayor descenso del valor de los lechazos desde 2008, con 0,80 euros de bajada pese a las peticiones de hasta 1,60 euros por parte de varios componentes de la mesa de ovino del sector comprador.

Las tres categorías de lechazos (hasta 11 kilos, de 11 a 13 y de 13 a 15 kilos) cotizan en la actualidad a 5,55, 4,80 y 4,49 euros respectivamente, el valor más alto en los últimos seis años, pero el lechazo de calidad se paga a un precio más elevado que el resto “porque la calidad se paga y no es lo mismo un lechazo que otro”, destaca Martín.