El juzgado archiva la segunda querella de Aesco contra Confaes y sus máximos dirigentes

Benjamín Crespo, Emilio Checa y Pedro Sáez, en una imagen de archivo

El demoledor auto del Juzgado de Instrucción número 2 de Salamanca archiva la querella por falsedad documental, revelación de secretos, delito societario y delito de estafa y considera acreditada la deuda de 307.524 euros que Confaes reclama a la asociación dirigida por Benjamín Crespo y Emilio Checa. Es la segunda derrota judicial de Aesco en pocos días.

Aesco pierde de nuevo en los juzgados en su estrategia de desestabilización y derribo de Confaes. El titular del juzgado número 2 de Instrucción de Salamanca, en un auto demoledor contra los intereses de Aesco solicita el sobreseimiento y el archivo de todas las actuaciones ante la querella presentada en septiembre pasado en la que se acusaba a Confaes, y a sus máximos dirigentes, el presidente (en aquel momento) Juan Antonio Martín Mesonero, y el secretario general, Bernabé Cascón, de varios delitos.

 

Según el auto, al que ha tenido acceso TRIBUNA, el juez echa por tierra todos los argumentos esgrimidos por Benjamín Crespo y Emilio Checa en representación de Aesco, que acusaron a la Confederación de Organizaciones de Empresarios Salmantinos y a sus representantes, de los delitos de falsedad documental, descubrimiento y revelación de secretos, delito societario y delito de estafa en grado de tentativa. Pero tan destacable o más resulta que en el mismo auto el propio juez considera "acreditado" que la deuda de 307.524 € que Confaes reclama a Aesco "existe".

 

 

 

En primer lugar, la sentencia desestima la existencia de delito de falsedad documental y por contra, considera que queda acreditado que los documentos expedidos por Confaes aludidos en la querella "se ajustan a los acuerdos reflejados en las referidas actas". En segundo término, y respecto al delito de descubrimiento y revelación de secretos, el juez avala que Confaes "realizó un uso adecuado de los ficheros" de datos de los socios y confirma que no existe "ningún fichero de titularidad de la Asociación de Empresarios Salmantinos de Comercio, Aesco".

 

En el caso de la acusación de delito societario, en la que la asociación presidida por Benjamín Crespo y Emilio Checa acusaba a los querellados de haber negado información a los socios, el auto refiere con claridad que "en ningún momento se denegó información a los socios", sino que "se les exigió dar cumplimiento al Reglamento Interno de Confaes" para la petición de información y documentación. 

 

Y por último, desmonta el juez la acusación de estafa en grado de tentativa que Aesco achacaba a Confaes y sus dirigentes por exigirles el pago de una deuda de 307.524 euros. Y va más allá, pues considera que ha quedado "acreditado que la referida deuda existe" basándose en la documentación aportada por ambas partes en el proceso penal.

 

AESCO DEBERÁ DAR EXPLICACIONES Y ASUMIR RESPONSABILIDAES

 

Así las cosas, ordena el sobreseimiento provisional y el archivo de las actuaciones, lo que sin duda obliga a los responsables de Aesco y a su junta directiva a dar explicaciones y a asumir responsabilidades, al haber expuesto a dicha asociación y a sus socios a un proceso judicial incierto que aparentemente sólo pretendía dinamitar a Confaes y ocultar los verdaderos motivos de su 'espantada' de la Confederación. Entre estos podría encontrarse, precisamente, la enorme deuda que el juez confirma ahora que existe y que tanto Crespo como Checa han insistido en intentar ocultar por su implicación personal en ella. Los jueces han sido implacables con todas las actuaciones judiciales emprendidas por Aesco contra Confaes, habiendo desestimado una por una todas ellas.

 

En el horizonte, tanto Crespo como Checa, y los miembros de la ejecutiva de Aesco que firmaron las querellas, habrán de tener en cuenta que sus actuaciones y los resultados obtenidos hasta ahora, sumado a las reclamaciones que sus actos han motivado, podrían llevar a Aesco a una situación de bancarrota al tener que hacer frente a cantidades que superarían los 1,5 millones de euros. En esta cantidad se incluyen la deuda reconocida ahora por el juez (307.524 €), los 187.000 € que Confaes ha solicitado que Aesco justifique de las compensaciones recibidas por El Corte Inglés en su día, y el aproximadamente millón de euros de las reclamaciones por daños y perjuicios en los que ha sido valorada por los diferentes querellados la cuantía del daño reputacional causada por estas denuncias, todas ellas archivadas a día de hoy.

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