El juego de Avenida se cae en Italia como si fuera un castillo de naipes

Un tiempo muerto durante el partido disputado en Schio

Nueva y abultada derrota europea para Perfumerías Avenida que esta vez tiró por tierra en un nefasto segundo tiempo el ceptable trabajo de la primera mitad. Desacierto y, en algunos casos, apatía difícil de explicar y que justifican el varapalo final, 88-70. 

 

FICHA DEL PARTIDO

 

88 FAMILIA SCHIO (20+23+22+23): Yacobou (11), Gatti (0), Anderson (25), Walker (8), Maschiadri (1) -cinco inicial-, Sottana (11), Lisec (8), Zandalasini (2), Ress (6), Macchi (16).

 

70 PERFUMERÍAS AVENIDA (23+19+14+14):  S. Domínguez (12), Jacki Gemelos (2), Tricia Liston (10), Gabriela Marginean (7), Astou Ndour (16) -cinco inicial-, Leo Rodríguez (7), Mariona Ortiz (2), Vanessa Blé (0), Kristine Vitola (8), Vanessa Gidden (6).

 

ÁRBITROS: Jasmina Juras (SRB), Bernard Vassallo (MLT), Georgios Poursanidis (GRE)

 

 

Perfumerías Avenida hizo lo que se había propuesto. Estar en el partido desde el inicio, plantar cara e incluso mandar. Dio sensación de que esta vez podía pero... otra vez falló y se vino abajo como un castillo de naipes. Perder se puede, pero se hizo echando por tierra en un visto y no visto todo el trabajo previo al descanso. Esfuerzo que permitió vislumbrar al equipo que todos esperamos con siete, incluso ocho, jugadoras de nivel pero que deben encontrar la forma de convertirse en equipo regular.

 

En tres minutos se vio que la pretensión de Perfumerías Avenida de ofrecer en Italia una imagen bien distinta a la que ofreció en Kosice o Brno se iba a cumplir. El equipo salmantino dio buena respuesta en esos primeros instantes a las canastas de su rival, que, tal y como se esperaba, centraba su ataque en Walker, la presencia física de Yacobou y una Anderson que se convirtió en la verdadera pesadilla de la defensa azul.

 

Llegaban los puntos de Schio pero también los de Perfumerías Avenida que después de un pequeño parcial de 0-4 lograba mediado el primer cuarto ponerse por delante por primera vez, 12-13. El partido no tenía nada que ver con encuentros anteriores, con la buena noticia de que la rotación funcionaba y tan sólo Marginean, enfadada porque ante la dureza italiana no se señalaba ni una sóla falta y ella se veía con dos, no encontraba su línea habitual. Aceptable aportación de Liston y la entrada de Leo Rodríguez en el final del primer cuarto coincidió con el primer arreón visitante.

 

La alero canaria sacó, tras una gran penetración, un dos más uno nada más arrancar el segundo parcial y situó a Avenida seis arriba, que fueron ocho, 20-28, tras anotar Ndour en contraataque. Cada vez que las del equipo salmantino conseguían rebotear y correr eran puntos seguros y la pívot corría con facilidad ante sus pares. 

 

En ese momento apareció Anderson al rescate. Con o sin defensora encima parecía infalible y con tres triples consecutivos devolvió el mando a su equipo, 29-28, aunque Avenida no se descompuso y siguió encontrando a Ndour y Liston para lograr otro parcial de 0-6. Jugaba bien Avenida, con la idea clara en defensa y también en ataque y así el partido se encaminaba al descanso con 33-41 cuando el cansancio sobrevino y esta vez la defensa bajó con la rotación y Schio lo aprovechó para lograr un parcial de 10-1, con triple sobre la bocina de Machi, con el que puso el 43-42 antes de encarar vestuarios. 

 

Pese a esa remontada final que dejaba sabor agridulce, Avenida se había demostrado qué debía hacer para poner en un brete en Schio pero el descanso no le sentó nada bien porque pareció olvidarlo y regresó a la pista sin esa intensidad que sí tuvo su rival que aprovechó su claro dominio al rebote para correr y anotar fácil y en apenas tres minutos conseguía poner en duda todo el trabajo realizado.

 

El primer tiempo de Alberto miranda no funcionó y de hecho Schio lograba irse diez puntos arriba, 58-48, con muchas facilidades para anotar. 

 

Un segundo tiempo muerto dio inicialmente mejor resultado para mejorar atrás pero en ataque volvía esa costumbre de hacer cada una la guerra por su cuenta y al final del cuarto los nueve puntos de ventaja daban una tranquilidad que un equipo como Schio sabe aprovechar, 65-56. Aun había margen pero lo que estaba por venir era aun peor.

 

Sottana abrió el último parcial con un triple y después vino, otro y un Avenida que se tiró cinco minutos errando lanzamientos, perdiendo balones y facilitando que Schio se fuera en un visto y no visto por encima de los 20 puntos de renta. Un suplicio hasta el final, como casi todo el periplo en esta edición de la Euroliga en la que busca el camino para crecer como equipo a base de palos.