El impuesto por obras merma las arcas municipales en 1,7 millones

El Ayuntamiento ha pasado de recaudar 4,5 millones de euros por tasas e impuestos por ejecución de obras a 2,8 millones en el último lustro. La recaudación del ICIO entre los años 2006 y 2010 evidencia los devastadores efectos de la crisis inmobiliaria en la capital, como un índice más para entender la transición desde la desmesura pasada hasta la sequía actual en el sector del ladrillo.
A. R. L.

El saldo pecuniario resulta significativo y fiel a las coordenadas que pauta la realidad, porque el análisis del volumen de expedientes presentado invitaría a dibujar un escenario bien diferente. En 2006 se formalizaron 1.525, mientras que el año pasado la cuantía ascendió a 1.666, según los datos facilitados por el Ayuntamiento, es decir, que ha mermado la proporción de las construcciones, otrora con aires megalómanos.

Para la realización de cualquier construcción, instalación u obra es preciso la obtención previa de la licencia urbanística. La recaudación en este capítulo también ha sufrido una caída, en consonancia con la tendencia exhibida por otros parámetros. Las arcas municipales absorbieron hace cinco años 641.760 euros, mientras que en 2010 la suma descendió para registrar al final del ejercicio 428.922 euros. En este caso también la cantidad de expedientes presentados es más elevada al final del ciclo que acota el lustro que a inicios, como refleja el citado Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras.

Mientras, el resultado de las licencias de apertura concedidas sí resulta revelador, porque el desplome es esclarecedor en el último lustro y, sobre todo, en los dos últimos años. En 2006 se aprobaron 533, en 2009, 475, pero en 2010 el saldo descendió para reflejar 262. La cuantía por este concepto se redujo de poco más de un millón a 699.785 euros en los extremos del lustro.

Los permisos por ocupación de vía pública también caminan por la misma senda que el resto de variables para analizar el sector inmobiliario. En 2006, la recaudación municipal alcanzó 752.460 euros, tras validar 2.485 expedientes, mientras que el Consistorio cerró el año pasado con un ingreso de 255.825 euros merced a la gestión de 2.234 solicitudes.

Para completar la radiografía, el importe de las plusvalías (vía impusto) mermó de la cantidad registrada en 2009 (la más elevada del lustro), que ascendió a 6,2 millones de euros a 4,7 millones el año pasado.

El cómputo total de los cinco parámetros analizados ha descendido en más de 3,6 millones de euros, al pasar de 11,9 en 2006 a 8,2 millones en 2010.

Desde la Asociación de Empresarios Salamantinos de la Construcción (Aescon) aseguran que el descenso de la actividad en el sector aún no ha encontrado el suelo en el desplome súbito evidenciado hace años y desconocen las consecuencias que puede acarrear el descenso de un 70% del presupuesto de obra pública en dos años.