“El importante no es Óscar Cano. No puedo ser la presión para la gente a la que dirijo”

 
TERESA SÁNCHEZ

Óscar Cano
Entrenador de la UD Salamanca

Inevitablemente la comparecencia semanal antes de cada partido del técnico de la UDS ayer se salió de lo habitual. Se habló poco del rival, poco de aspectos concretos del partido y mucho sobre el propio técnico, su futuro y los errores que le han llevado a esta situación y cómo corregirlos. Cano sabe que se enfrenta a una final aunque trata de evitar la tensión que supone. El entrenador, que ayer de manera inédita ocultó sus bazas en unos minutos de entrenamiento a puerta cerrada, emitió alguna queja sobre el modo en que se ha tratado la charla que tuvo con sus jugadores el jueves.

¿Está más tenso por todo lo que se juegan, por la situación?
No, me reitero en mi discurso. Entiendo perfectamente las leyes del fútbol. Yo soy feliz entrenando y de verdad que no me afectan estas cosas. Convivo y acepto como es el mundo del fútbol y el día que me tenga que ir, lo haré con una sonrisa.

Esta semana la directiva no ha sido tan taxativa con su continuidad, ¿teme la destitución?
No me planteo perder en Tarragona y la palabra temor no es la más adecuada. Soy joven, tengo 38 años, una familia, amigos y éstos son gajes del oficio que tengo que soportar... No sé si soy un buen motivador o no pero las experiencias pasadas me dicen que estas situaciones sé manejarlas.

¿Cómo vive como entrenador y como persona que los jugadores le exculpen y se autoinculpen?
Como persona me siento cuanto menos halagado y como profesional lo llevo mal porque creo que el jugador no puede estar pensando en su entrenador para las decisiones que toman. Ése es un peso que tienen que quitarse. No quiero que me exculpen porque sería un error considerable y yo no puedo ser la presión de la gente a la que dirijo. A nivel personal algo verán, aunque sea facilitar la convivencia. Hay gente que nos quiere y habla bien de ellos como personas. Quiere decir que nos conocemos y nos aguantamos.

¿El partido será una cuestión de carácter, de agresividad?
Aun haciéndolo mal, casi ningún equipo nos pasa por encima así que algo estamos haciendo mal. Uno ve que son acciones puntuales, errores de hombría, de proteger esas zonas, que no me quiten o puedan entrar con facilidad en el área. Sin el sustento de la competitividad es difícil jugar de una manera u otra. Tenemos que recuperar ese espíritu competitivo porque si no da igual como juguemos. Hay despistes de ser competitivos, de contactar con ellos, de que no me rematen, de querer. Eso hay que mejorarlo, no es sólo la pelota parada, hay que ganar los duelos, sentir que el que lleva la pelota no me va a desbordar y, por supuesto, en la pelota parada buscar el balón con el ansia que lo buscan tres o cuatro jugadores y que no lo buscan tres o cuatro jugadores.

¿Ha pensado en cambiar la defensa a balón parado?
Empezamos así la pretemporada y ahí nos hacían el peligro, cambiamos a zona y ni se acercaban. No es tanto cuestión de cambiar sino de proteger bien los espacios y de ir a por la pelota, que no haya una actitud pasiva ante esos envíos al área.

¿Teme que su equipo salga agarrotado por la situación?
Como lo hagan, en el descanso cuelgo a tres o cuatro. El importante aquí no es Óscar Cano, lo importante es la gente que confía en nosotros, la masa social de la UDS.

Al menos el rival es de su misma Liga. Habrá fuerzas parejas.

Cuando se está en esta situación no se piensa tanto en el rival. Es importante que tenga el mismo objetivo porque será más equilibrado. Tenemos que centrarnos en nosotros, en dar el máximo, ser competitivos.