El huracán Sandy 'secuestra' a un estadounidense en Salamanca

Matthew Robinson, un ciudadano de la capital estadounidense, cuenta a TRIBUNA como ha vivido la tormenta a distancia sin poder volver a su país por la cancelación de su vuelo

A miles de kilómetros de casa, Matthew Robinson, residente de Washington D.C., se mantiene optimista a pesar de la cancelación de su vuelo, originalmente reservado para el día 30 de octubre. Su visita de una semana a Salamanca se ha alargado varios días por culpa del huracán Sandy que ha arrasado la costa este de los Estados Unidos. A pesar del cambio en sus planes Robinson admite: “No puedo quejarme mucho, Salamanca es una ciudad preciosa.”
Aunque el estadounidense está disfrutando de sus vacaciones en el extranjero, ha compartido con TRIBUNA sus preocupaciones por su país. Los mensajes que recibe de sus conocidos confirman el inmenso daño causado por el huracán. “No creo que Nueva York estuviera realmente preparada para un desastre de este tamaño, creo que lo subestimaron” asegura Robinson. Tanto desde la perspectiva política como desde la social Robinson acerca a este diario el huracán a través de su experiencia personal.

*(La entrevista puede leerse también en inglés en la sección 'Internacional' de TRIBUNA)

¿Como reaccionan tu familia y amigos ante tu incapacidad de volver al país?

Cuando digo a la gente que me he quedado sin poder salir de Salamanca no le doy mucha pena, tampoco la busco dar, en realidad no puedo quejarme mucho, Salamanca es una ciudad preciosa. Yo prefiero estar aquí, donde me siento cómodo y donde he disfrutado de un buen viaje. ¡Me estoy divirtiendo mucho mientras todo se arregla para que pueda volver!

¿Qué cuentan tus familiares sobre el desastre desde la costa este?

Desde Washington D.C., he escuchado que el daño fue menos de lo previsto. Había apagones de luz, pero menos de lo que se esperaba. Ellos estuvieron preparados para algo mucho peor, pero en Nueva York no creo que previeran una catástrofe de tal magnitud.

¿La fuerza de Huracán Sandy sorprendió a la población?

Yo me acuerdo de ver mensajes en Facebook sobre “fiestas de huracán” en que la gente pensaba pasar la tormenta montando una fiesta. Para mí, eso sugiere que lo vieron como algo trivial. Mucha gente estaba dudando de si realmente merecía la pena interrumpir su rutina diaria.

¿Crees que los ciudadanos estuvieron bien informados sobre el huracán?

A veces se prevé que las tormentas sean mucho peores de lo que finalmente acaban siendo. Es por ello que la gente no toma las previsiones demasiado en serio. También creo que la confianza es un factor muy importante. La gente necesita poder confiar en que realmente es una emergencia que requiere que cambie su rutina. No solo en Estados Unidos, sino en todo el mundo la gente no sabe en quién puede confiar.

¿Qué has escuchado sobre los daños experimentados en la zona?

Afortunadamente, ninguno de mis amigos ha visto su casa gravemente dañado. La mayoría de ellos están preocupados por las posibles inundaciones en sus lugares de trabajo. Sin embargo, he escuchado que hay zonas de la costa completamente destrozadas.

¿Qué opinas sobre cómo se ha gestionado el catástrofe?

De las noticias que me han llegado creo que los servicios de emergencia están haciendo un trabajo genial. Sin embargo, creo que la situación se ha convertido en algo muy político. Todo lo que sucede pasa por un filtro político primero. Incluso antes de la tormenta la gente estaba hablando de cómo afectaría a las elecciones. Creo que el hecho de que se diera tanta cobertura a las ramificaciones políticas es extraño.

¿Entonces, crees que el énfasis en las implicaciones políticas ha servido como una distracción a las ramificaciones humanas del huracán?

Sí, creo que la cobertura política distrajo de lo que fue realmente una situación de emergencia nacional. Yo estuve mucho más preocupado por cosas otra de cómo el desastre afectaría a la campaña política. Es duro pensar que ese es el objetivo a través del cual se ve todo, incluyendo un huracán. Creo que en una catástrofe la pérdida de vidas debe ser la preocupación principal de los medios. Muchas personas podrían leer sobre los daños causados en el periódico del día siguiente pero para otras fue su último día en la tierra.

¿Qué opinas de la manera en que el presidente Obama gestionó la situación?
Sé que ha estado en contacto con muchos senadores en un intento continuo de manejar la crisis. Pasan muchas cosas inapropiadas en las campañas electorales, pero en este caso me alegro de que la situación se ha tomado en serio, que nuestros dirigentes tomaron su trabajo en serio.

¿Cómo se están recuperando del huracán los ciudadanos de la costa este de Estados Unidos?

He visto muchos mensajes en Facebook de gente ofreciendo su ayuda a quien lo necesite. Afortunadamente, parece que en la mayoría de los sitios hay acceso a las redes sociales para poder difundir mensajes sobre lo que sucede allí y para poder informar a la gente sobre dónde puede encontrar ayuda. Creo que existe un estereotipo sobre la gente de la costa este de Estados Unidos. Se piensa que no les importan los demás y que no existe un sentido de comunidad. Sin embargo, hay muchas personas dispuestas a ayudar a sus vecinos y esto es algo muy importante en situaciones como esta.