El Hotel Monterrey cierra sus puertas antes del 14 de febrero

Otro establecimiento emblemático en la ciudad que deja de funcionar en los próximos días. El cierre del Monterrey se produce a causa del embargo que pesa sobre el edificio desde hace un año por orden de la Audiencia de Málaga contra el empresario salmantino Pedro Román, socio de la empresa propietaria del hotel.

El cierre del Hotel Monterrey, propiedad de Promociones Gran Monterrey, se producirá este mes con fecha límite de 14 de febrero. El hotel pasa a manos de Caja España Duero por la ejecución del embargo del edificio ordenaao por la Audiencia de Málaga tras el juicio contra el empresario salmantino Pedro Román.

 

Ayer mismo comenzaron a desmontarse salones y habitaciones, porque el edificio debe estar desalojado y sin empleados antes del 14 de febrero, según ha podido saber Tribuna de Salamanca.

 

Las mismas fuentes han contado que la empresa propietaria, Promociones Gran Monterrey, ha anunciado a los empleados que se les aplicará un Expediente de Regulación de Empleo por cierre. En estos momentos, hay 25 trabajadores, entre recepcionistas, personal de restaurante y cocina, camareras de piso y mantenimiento. Los últimos clientes que han ocupado el Hotel Monterrey ya dejaron sus habitaciones ayer y las reservas que permanecen vigentes están siendo desviadas a otros establecimientos, según la información obtenida por este periódico.

 

A partir del próximo 14 de febrero, Caja España Duero puede vender el edificio nuevamente a los actuales propietarios o a otra empresa que se interese. En este sentido, algunos socios de Promociones Gran Monterrey han mostrado su intención de volver a adquirir el edificio y ya se han emprendido negociaciones con la entidad bancaria. “Esperamos que la conversaciones lleguen a buen puerto y el edificio pueda quedar en manos de empresarios salmantinos”, han declarado los interesados en la recompra.

 

 

El edificio del Hotel Monterrey es de 1954 y fue propiedad de Francisco Gil hasta el 2005, cuando lo compraron los actuales propietarios, formando la sociedad Promociones Gran Monterrey, con socios como Pedro Román, Grupo Curto y otros inversores que poco a poco han ido saliendo de la sociedad inicial.