El hospital de Salamanca trató a 571 pacientes con Parkinson en el año 2013

El pico de incidencia de esta enfermedad en España se sitúa en torno a los 67 años en los varones y a los 72 años en las mujeres.

Los hospitales de Castilla y León registraron en el año 2013 un total de 3.313 pacientes ingresados por Parkinson con edades medias, en el caso de los hombres, de 80,29 años y de 80,97 años en las mujeres.

  

Según informaron a Europa Press fuentes del Ejecutivo regional esta enfermedad, que se manifiesta en una de cada mil personas en todo el mundo y que afecta en España a cerca de 100.000 personas, en Ávila se contabilizaron el pasado año 218 pacientes ingresados; en Burgos 445; en León 681; en Palencia 207; en Salamanca 571; en Segovia 243; en Soria 212; en Valladolid 452 y, finalmente, en Zamora 274.

  

El Parkinson, cuyo Día Mundial se celebra este viernes, aparece con más frecuencia en las personas mayores y, aunque también puede darse entre los jóvenes, su pico de incidencia nacional se sitúa en torno a los 67 años en los varones y a los 72 años en las mujeres.

  

El Parkinson es una patología crónica neurodegenerativa cuyos síntomas iniciales más característicos son la dificultad y la lentitud de los movimientos, la aparición de temblores y la alteración de los reflejos posturales; viene condicionada por la pérdida de células, la hiperactividad neuronal y la inhibición del tálamo y de ciertas áreas motoras de la corteza cerebral.

  

Su progresión, una vez diagnosticado, es impredecible aunque algunos síntomas que pueden aparecer en el transcurso de la enfermedad, a mayores de los iniciales ya mencionados, son alteración del equilibrio, dificultades para ingerir alimentos, disminución del volumen del habla, problemas de tono y dolor muscular, alteración del sueño o ansiedad, entre otros.

  

Asimismo, la demencia y la depresión son también más comunes entre este grupo que en la población general.

 

SIN TRATAMIENTO

  

Hasta el momento no existe ningún tratamiento que revierta ni detenga el Parkinson, pero sí hay formas de reducir su sintomatología y mejorar la calidad de vida de los pacientes. Estas atenciones pueden estar dirigidas, por ejemplo, a reducir la rigidez muscular o los temblores y pueden ser de carácter farmacológico o quirúrgico.

  

Dentro del tratamiento quirúrgico de la enfermedad se puede destruir parte del tejido dañado, estimular eléctricamente las neuronas o realizar trasplantes celulares para aportar tejido nuevo y sano al paciente.

  

En Castilla y León, el servicio de neurocirugía del Complejo Asistencial de Salamanca es uno de los hospitales autorizados para la realización de estos procedimientos desde octubre de 2003 y por ello, en este centro se ha fomentado además el uso de técnicas innovadoras en el abordaje quirúrgico del Parkinson como, por ejemplo, la neuronavegación o cirugía guiada por ordenador.

  

Además, en Castilla y León esta enfermedad está incluida dentro de la 'Estrategia regional de atención al paciente crónico', cuyo objetivo es ofrecer una atención integrada que cubra todas las necesidades de las personas afectadas.

  

Para ello se diseña un plan de atención global para los pacientes, se coordina la labor de todas las instituciones implicadas en la asistencia de esta enfermedad, se promueve la autonomía y el autocuidado del paciente, se fomenta la participación en el proceso de las asociaciones de pacientes y familiares y se facilita información completa sobre este problema de salud a través de diversos medios como, por ejemplo, el Aula de pacientes del Portal de Salud de Castilla y León.

  

Asimismo, la Comunidad participa en la elaboración de la 'Estrategia en Enfermedades Neurodegenerativas' del Sistema Nacional de Salud (SNS), texto que se está redactando mediante una comisión formada por profesionales sanitarios, entre los que se encuentran los expertos en Parkinson del Sistema de Salud de Castilla y León.