El hombre más anciano del mundo es de El Tejado

Se llama Salustiano, tiene 112 años y vive cerca de las Cataratas del Niágara. 

Salustiano Sánchez Blázquez, con 112 años, tiene el honor de ser el hombre más viejo del mundo, según el Libro Guinness de los Records, después de que el japonés Jiroemon Kimura (de 116) falleciese el pasado 12 de junio.

 

Salustiano nació el 8 de junio de 1901 en la localidad salmantina de El Tejado (en la comarca de Béjar), donde gracias a su talento con la dulzaina (que aprendió a tocar por sí mismo) se ganaba la vida de boda en boda. Dejó la escuela a los 10 años y a los 17 se trasladó a Cuba con su hermano mayor Pedro y un grupo de amigos para trabajar en los campos de azúcar. En 1920, se trasladó a Estados Unidos para trabajar en las minas de carbón de Lynch (Kentucky) y en 1934 contrajo matrimonio con su esposa Pearl. La muerte de su esposa en 1988 hizo que trasladara su hogar desde Gran Island a las Cataratas del Niágara (en el Estado de Nueva York) para trabajar en la construcción y en la industria de los altos hornos. Allí reside desde entonces, aunque desde 2007 vive en una residencia. Sus pasatiempos en los últimos años incluyen la jardinería, los crucigramas y partidas de gin rummy nocturnas con sus amigos (un juego de cartas que se juega con baraja de póker).

 

Afirma que vivir más que los demás es lo único que ha hecho para llegar a tal edad, salvo comer un plátano y tomar seis pastillas diarias del analgésico Anacin al día. Ésa es la receta con la que explica su longevidad. Su hija tiene otra explicación: el carácter independiente y testarudo de su padre. O quizá sea el cariño de su familia: Salustiano, al que apodan “Shorty”, tiene una hija de 69 años, Irene, y un hijo de 76, John, además de 7 nietos, 15 bisnietos y 5 tataranietos.

 

No obstante, la persona más vieja del mundo es la japonesa Misao Okawa, con 115 años. De hecho, según Guinness World Records, el 90% de “supercentenarios” son mujeres. Con todo, aún le quedan algunos años para igualar los 122 años y 164 días de la francesa Jeanne Louise Calment, que es la persona de la que se tiene constancia que haya vivido más años.