El Guijuelo se mide con todos los ‘nuevos’ al revuelto Alavés

VIAJAN WILFRED, CARLOS RUBÉN Y UBIS. Son baja Neftalí, Ismael y Juli Ferrer. EL RIVAL ESTRENA TÉCNICO. Iñaki Ocenda, inquilino del banquillo de Mendizorroza tras el cese definitivo de Javi Pereira
J. A. S.

Es sólo un resumen del culebrón en el que se ha convertido el Alavés. Los malos resultados para una plantilla configurada para el ascenso han convertido a la entidad en un hormiguero de intrigas, suspicacias y discusiones. Todo en contra de la necesaria calma para hacer las cosas bien, a fuego lento.

Esa calma es, precisamente, a la que aspira el Guijuelo. Aún con flecos pendientes, Pouso tendió el primer puente hacia ella con una holgada victoria en casa ante el Lemona. Primer paso, por la vía rápida, para quitar presión a los jugadores y estabilizar el club. El reto es ahora prolongar ese buen momento, aunque toque jugar lejos del Municipal. Pouso convocó ayer a todos sus hombres salvo a tres: Juli Ferrer, que no se ha recuperado del todo de unas molestias en el costado, Neftalí, que debe descansar hasta el próximo encuentro, e Ismael, que no ha superado unas molestias. Además, imprevistos; Txoperena y Óscar Martín, éste con un pinchazo en el último entrenamiento, no están al cien por cien para el encuentro. Arriba, por lo tanto, cobra opciones de entrar Adrián Torre. Contarán con opciones de tener un puesto en el once los recién llegados Carlos Rubén y Ubis.

El Alavés no gana en Mendizorroza desde el 8 de noviembre e Iñaki Ocenda contará con tres bajas clave en defensa: Castells, Morcillo y Raúl Llorente. Además se pierde el encuentro por sanción Segura. Otro síntoma de debilidad en el rival: la continuidad de Ocenda queda a expensas de la entrada de los nuevos propietarios del club, que pueden llegar con nuevo técnico. La ocasión es idónea para hincarle el diente a uno de esos equipos del grupo con ínfulas de ascenso y estampado de bruces contra la realidad de una Segunda B complicada y dura.