El Guijuelo se abraza con épica a la Copa del Rey y hace realidad el sueño de todos

El CD Guijuelo vence con épica al Cirbonero con un gol de Aspas y lleva al equipo salmantino hacia la gloria para medirse a un Primera Europeo. Merecido para los salmantinos, que tocan ya la gloria.

 

FICHA DEL PARTIDO

 

CA CIRBONERO: Ricardo; Celihueta, Jiménez, Álvarez, Del Río, Garbayo, Santafé, Zardoya (m. 77 Rubén), González, Ayala (m. 87 Hualde) y Aayeto.

 

CD GUIJUELO: Kike Royo; Piojo, Jonathan, Héctor, Ángel Sánchez; Carles, Jonxa (m. 74 Gordillo), Raúl (m. 96 Dimas), Aspas; Luque y Pino.

 

GOLES: 1 - 0 minuto 118, González. 1 - 1 minuto 120, Carmona. 1 - 2 minuto 121, Aspas.

 

ÁRBITRO: Rezola Etxeerria (colegio vasco). Amonestó a Celihueta (m. 72), Garbayo (m. 116) por parte del CA Cirbonero y a Jonxa (m. 53) por parte del CD Guijuelo.

 

EN DETALLE: Partido correspondiente a la tercera ronda de la Copa del Rey que ha enfrentado a CA Cirbonero y CD Guijuelo en San Juan (Cintruénigo) ante cerca de un millar de espectadores. Más de 100 aficionados del Guijuelo se dieron cita en la localidad navarra.

Gloria y sueño para el CD Guijuelo que se llevó con épica y en el último minuto de la prórroga un partido que caminaba hacia la tanda de penaltis, pero que ha caído del lado de los salmantinos y les ha llevado a agarrar la gloria con las manos, bien fuerte.

 

Un gol de Aspas en el minuto 121 le dio al CD Guijuelo una victoria épica porque quizá tenía que llegar así, después de que el Cirbonero se adelantase en el marcador en el 118. Solo en tres minutos, primero Carmona y luego Aspas, se encargaron de escribir de nuevo en letras de oro la historia del CD Guijuelo. Ahora, la nueva cita será dentro de unas semanas con un Primera Europeo, a la espera de un 'Gordo' más que merecido. Así, desde luego, sabe mucho mejor.

 

El once que saltó al campo de San Juan era, quizá, el de más garantías, con la única excepción de Néstor Gordillo, que sigue sin convencer a Mateo García para entrar en el equipo titular. Piojo y Ángel Sánchez ocuparon los laterales, con Raúl y Aspas más adelantados para cubrir mejor los espacios y sorprender en velocidad.

 

Ilusión, emoción y muchas ganas se notaban en la plantilla de un CD Guijuelo que estaba muy cerca de seguir escribiendo su historia con letras de oro ante una afición entregada y ante un campo que se volcaba con un Cirbonero que se encontraba también ante un momento inédito.

 

El choque comenzó con el guión previsto: aguantar el inicio del rival, que basaba su juego en defensa, seriedad, solidaridad y balones largos para David González, mientras que el CD Guijuelo buscaba tener un poco control del balón, pero con acciones rápidas. Los salmantinos, que lucían la 'jamoneta', se encontraban cómodos en el campo y buscando mucho el juego por banda con las duplas Ángel - Aspas y Piojo - Raúl. 

 

El primer disparo llegó en el minuto 11 con un disparo de Aspas desde fuera del área con el fin de probar a Ricardo, en un campo de pequeñas dimensiones. El CA Cirbonero basaba su juego en un espíritu combativo y luchador, pero que sufría cuando el balón requería continuidad. Y eso tenía que aprovecharlo el CD Guijuelo... y lo intentaba.

 

El Cirbonero seguía usando su única arma arriba con pelotas largas para González, pero que tanto Héctor como Jonathan solventaban con seriedad en unos primeros minutos en los que al Guijuelo solo le faltaba el gol y 'romper' el entramado defensivo de los navarros. Quizá era cuestión de tiempo y de madurar el partido.

 

En el 22, Zardoya dio el primer susto al CD Guijuelo con un disparo desde la frontal que se marchó a la izquierda de Kike Royo, pero que levantó a los más de 1.000 aficionados de sus asientos. No en vano, se trataba de jugadas aisladas y el Guijuelo se mostraba seguro en el partido.

 

En el 30, el Guijuelo dibujó otra buena ocasión tras un corte y salida de balón por parte de un impecable Jonathan Martín, muy seguro atrás con Héctor y Ángel y Piojo en el lateral. Pino se movió bien y el disparo posterior de Jonxa se fue a las nubes.

 

En el 32, el Cirbonero botó dos saques de esquina consecutivos que dieron un pequeño susto a un Guijuelo que resolvió los problemas a la perfección, siendo el equipo serio que otrora no había sido. Faltaba tener esa fortuna arriba y aminorar poco a poco el ímpetu de un rival llevado en volandas por la grada.

 

KIKE ROYO ES MUCHO KIKE ROYO

 

En la reanudación, el Guijuelo quiso amedrentar a su rival desde el inicio con una ocasión de Ángel Sánchez en el segundo palo tras una falta botada por Aspas. No en vano, el inicio del Cirbonero volvió a ser muy intenso, pero el equipo salmantino aguantaba.

 

En el 53, un error de Piojo en la entrega a Kike se saldó con una amarilla para Jonxa que llegó oportuno para derribar a Zardoya cuando se quedaba solo, castigando a éste último con cartulina amarilla. La falta posterior se saldó sin consecuencias para los visitantes, que leían bien el partido, pero que adolecían de mucho peligro arriba.

 

Pasaban los minutos y el partido seguía sin cambiar el rumbo y poco a poco a ambos equipos les iba a costar más. Casi sin ocasiones y acercamientos a ambas porterías. Y es que el premio era demasiado importante como para dejarlo escapar.

 

En el 73, el partido vivió un minuto 'loco'; en primer lugar, una jugada ensayada del Guijuelo terminó con un mal remate de Jonxa en la frontal y, en la contra siguiente, González tuvo la mejor del partido tras una larga carrera que le hizo plantarse delante de Kike Royo. Éste retó al riojano, pero Kike sacó a relucir su calidad para salvar al equipo cuando todo el mundo gritaba gol, sacando una mano de oro abajo.

 

Acto seguido, y aún con el susto en el cuerpo, Mateo García dio entrada al campo a la magia del 'brujo' Néstor Gordillo por Jonxa, y se notó. No en vano, cualquier balón que toca el canario es sinónimo de peligro.

 

Pero, muy a pesar del Guijuelo, el partido llevaba camino de una prórroga que beneficiaba más a los locales, expertos en estas lides. En el 84, Néstor puso una bola en la cabeza de Jonathan tras un saque de esquina en el segundo palo, pero Ricardo respondió a la perfección. El choque podía caer de cualquier lado y los errores podían pagarse demasiado caros.

 

No hubo tiempo para más y tras los 90 minutos reglamentarios, el premio de la Copa iba a decidirse en los 30 restantes de la prórroga.

 

120 MINUTOS MÁS... DE EMOCIÓN

 

En el tiempo de 'regalo' para el fútbol, el choque no cambió en absoluto. El Guijuelo buscaba llegar arriba con más elaboración, pero no terminaba de 'picar con su veneno', mientras que el Cirbonero buscaba pelotas largas para un González más que generoso en lo físico.

 

En el 95, el Guijuelo buscó frescura en las botas de Manu Dimas, que saltó al campo por un Raúl Ruiz que puso mucho físico y ganas. En el 98, 'el brujo' sacó todo lo que lleva dentro para ponerle a Pino un balón en área, pero el remate del '9' del Guijuelo se fue muy arriba. Además, el Cirbonero se había hecho más grande en el centro del campo.

 

En la segunda parte de la prórroga, las cosas del fútbol y de un partido con tanta intensidad, el Cirbonero iba a aprovechar un error de la zaga del Guijuelo tras un saque de puerta de Ricardo, que junto a una salida in extremis de Kike, provocó el gol de un González voluntarioso que desde lejos anotó el 1-0 llevando el delirio a la grada.

 

Mazazo terrible para un CD Guijuelo que, sin embargo, contó con la fortuna que otrora se le había negado. Así las cosas, en el 120, 'el Brujo' tiró de calidad para ponerle un balón de oro en el segundo palo al recién salido Carmona quien con la cabeza anotó fácil para batir a Ricardo. Dos minutos de locura valieron más que 118 de partido.

 

Ahora, tocaba apretar para evitar la pena máxima y jugársela desde los 11 metros. Pero, el fútbol fue justo en esta ocasión con el Guijuelo y muy cruel con el Cirbonero, porque en el 120 una gran jugada de Manu Dimas terminó con un centro a segundo palo para Aspas, que remató con todo, con la ilusión de un pueblo, para hacer el segundo y caminar hacia la gloria en la Copa del Rey. Más que merecido... qué siga la fiesta.